El Índice de Precios de Consumo (IPC) ha disminuido su tasa interanual en enero en seis décimas, situándose en el 2,3%, su nivel más bajo desde el pasado mes de junio. Este descenso es atribuido principalmente a la reducción en los precios de los carburantes para vehículos personales y la evolución de los precios de la electricidad. Los datos definitivos, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), superan las expectativas previas que se situaban en el 2,4%.
En el inicio de 2026, la moderación del IPC sigue la tendencia de los meses anteriores, con una reducción acumulada durante tres meses consecutivos, después de que en octubre de 2025 alcanzara un pico del 3,1%. El INE destaca que esta evolución se debe en gran medida a la disminución en el costo de carburantes y lubricantes respecto al incremento observado en enero de 2025. Además, los precios de la electricidad aumentaron, pero de forma más contenida en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El descenso de la inflación en enero es el más pronunciado desde marzo de 2025, reflejando que los precios continúan su tendencia moderada
La conferencia de Carlos Cuerpo, titular del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, señaló que la capacidad de compra de las familias ha experimentado un incremento del 1,5% durante 2025. Este avance es resultado de que las subidas salariales superaron la inflación media del año.
En términos mensuales, de enero de 2026 respecto a diciembre de 2025, el IPC experimentó un descenso del 0,4%, marcando su caída más significativa desde septiembre de 2024. Este comportamiento está relacionado con factores como las rebajas de invierno en vestimenta y calzado, que redujeron sus precios en un 13,1%, y el abaratamiento de las actividades recreativas y culturales.
Por comunidades autónomas, todas registraron tasas positivas al inicio del año. Madrid presentó la tasa más alta con un 3%, mientras que Asturias, Castilla-La Mancha, Galicia, Murcia y La Rioja mostraron las tasas más bajas con un 1,9% cada una. Esta diversidad refleja el impacto diferenciado de la inflación en distintos territorios del país, influida por variables económicas locales.
