El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha expresado críticas enérgicas hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su decisión de aumentar el salario mínimo interprofesional (SMI) en un 3,1%. Según Amor, esta subida es inconsistente con el trato recibido por los funcionarios públicos, cuyo salario no ha experimentado el mismo incremento. Amor ha destacado que, al final, el incremento del SMI afecta principalmente a los pequeños empresarios y autónomos, mientras que la propuesta de incremento del 3,1% a los funcionarios pesa directamente sobre el Estado.
En una entrevista con ‘Telecinco’, Amor ha subrayado que las empresas enfrentan desafíos significativos al pagar el SMI. Calcula que el coste total de contratar a una persona con salario mínimo, considerando 12 pagas y cotizaciones sociales, supera los 1.900 euros mensuales. Este escenario se contrapone a la capacidad de adaptación de grandes empresas, como las del IBEX 35, que no dependen directamente del salario mínimo para sus empleados.
El salario mínimo no está en las empresas que presentan beneficios, no están en empresas del Ibex 35
Amor detalló que la presión del SMI se sitúa, sobre todo, en sectores afectados, como los pequeños comercios que cerraron el año pasado y donde el empleo sigue disminuyendo a un ritmo preocupante. Los datos mencionados incluyen la desaparición de 13.000 autónomos en comercio y 19.000 empleos menos en el sector, con una pérdida adicional de 10.000 personas empleadas del hogar y 4.700 autónomos en transporte.
A pesar de que los salarios por convenio han mostrado un aumento del 2,78% en enero, superando la reciente tasa de inflación del 2,4%, Amor ha alertado que sectores con serios problemas económicos y fiscales no pueden sostener una subida salarial del 3,1%. En este contexto, ha sugerido que el Gobierno podría considerar alternativas, como deflactar la tarifa del IRPF, para aliviar la carga económica y mejorar los ingresos sin comprometer la sostenibilidad de ciertos empleos.
Las palabras de Amor reflejan una inquietud creciente entre los autónomos y pequeños empresarios que luchan por mantener sus negocios a flote en un entorno económico marcado por la incertidumbre y la presión fiscal.
