El próximo Mundial de Fútbol 2026, que se llevará a cabo en junio y julio de manera conjunta en Estados Unidos, México y Canadá, se prevé que será un evento de gran impacto económico, principalmente en términos de gasto turístico. Según un estudio preliminar realizado por The Data Appeal Company y Mabrian, las ciudades anfitrionas en Estados Unidos generarán aproximadamente 556 millones de dólares (469 millones de euros) en gasto turístico total, lo que representa alrededor del 60% del impacto previsto para los Juegos Olímpicos de 2024 en París.
El informe destaca que casi la mitad de este gasto se concentrará en cinco destinos principales. East Rutherford, en Nueva Jersey, encabeza la lista con 67 millones de dólares (56 millones de euros), gracias a su proximidad con el área metropolitana de Nueva York y su gran capacidad de estadio que albergará numerosos partidos. Inglewood, California, sigue con 59 millones de dólares (49,8 millones de euros); Arlington, Texas, con 58 millones de dólares (49 millones de euros); Atlanta, Georgia, con 52 millones de dólares (44 millones de euros); y Seattle, Washington, con 51 millones de dólares (43 millones de euros).
Por sectores, la restauración se destaca como la categoría de gasto más relevante, con una estimación de 280 millones de dólares (263 millones de euros), lo que representa un 50,5% del total. Le sigue el alojamiento con 181 millones de dólares (152 millones de euros) y un 32,5% del total, y el transporte con 95 millones de dólares (80 millones de euros) que abarca un 17% del total.
En el informe de Mabrian, se subraya que la demanda actual de viajes podría cambiar, ya que la clasificación final de los equipos aún está por definir. Esto ha llevado a que muchos aficionados opten por retrasar la planificación de sus viajes hasta que se confirme la participación de los equipos en el Mundial. Además, las conexiones aéreas son un factor significativo para el evento. Estados Unidos es el único de los países anfitriones con vuelos directos desde todos los mercados de origen de los equipos clasificados, y se prevé aumentar un 3,3% el número de plazas disponibles de forma interanual. Por su parte, México y Canadá también están incrementando su capacidad aérea, con un 4,3% y un 3,4%, respectivamente, desde los países competidores con rutas directas.
Con la repesca aún pendiente, muchos aficionados están, aparentemente, retrasando la planificación de su viaje hasta saber cuáles serán los equipos definitivos que participarán en el Mundial de Fútbol.
