Ternium, la mayor productora de acero plano de América Latina, ha informado de un beneficio neto de 303 millones de dólares (255 millones de euros) en 2025, lo que representa un aumento del 74% en comparación con el año anterior. Esta cifra incluye una pérdida de 405 millones de dólares (341 millones de euros) por la desvalorización contable de activos de impuesto diferido en Usiminas, así como otra pérdida de 117 millones de dólares (98 millones de euros) relacionada con la actualización de la provisión por un litigio en curso vinculado a la adquisición de una participación en Usiminas.
En noviembre, Ternium completó la compra de las participaciones restantes de Nippon Steel y Mitsubishi Corporation en Usiminas por cerca de 315,2 millones de dólares (274 millones de euros). A pesar de este movimiento estratégico, las ventas netas cayeron un 12%, alcanzando los 15.609 millones de dólares (13.180 millones de euros) al cierre del ejercicio. El Ebitda ajustado también sufrió una caída del 24%, situándose en 1.541 millones de dólares (1.300 millones de euros), con un margen del 9,9% frente al 11,5% del año anterior. Las ventas de acero descendieron un 4% hasta los 15.060 millones de toneladas, mientras que las ventas de productos de minería aumentaron un 14% hasta los 12.951 millones de toneladas.
En el cuarto trimestre de 2025, Ternium reportó un beneficio neto de 171 millones de dólares (144 millones de euros), un 49% menos respecto al mismo periodo del año anterior, y una disminución del 3% en las ventas netas. De cara a 2026, la empresa anticipa un aumento del Ebitda ajustado en el primer trimestre, así como en las ventas, especialmente en México, gracias a un incremento en el precio realizado por toneladas tanto en México como en Brasil.
En México, la demanda está mejorando en el mercado comercial tras las negociaciones comerciales con Estados Unidos
En Brasil, Ternium ha reconocido los esfuerzos por enfrentar el aumento de las importaciones de acero desde China, destacando que son pasos significativos para asegurar una competencia justa en la industria siderúrgica brasileña. Mientras tanto, en Argentina, la empresa espera que la demanda de acero continúe recuperándose gradualmente en 2026, impulsada por los sectores agrícola, minero y energético, así como por mejoras en la actividad de la construcción.


