El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal de EE.UU. mostró en su última reunión del 28 de enero una postura que no descarta posibles subidas de tipos de interés si la inflación persiste. Esta decisión potencial generaría un conflicto con aquellos que abogan por una reducción de los tipos, incluyendo al entonces presidente, Donald Trump.
Las actas de la reunión, publicadas el pasado miércoles, revelan que «varios participantes indicaron que habrían apoyado una descripción bilateral de las futuras decisiones del Comité referentes a los tipos», lo que refleja la posibilidad de que ajustes al alza puedan ser apropiados si la inflación supera el objetivo del 2%.
La reunión concluyó con un voto mayoritario de 10 a 2 para mantener el rango del precio del dinero entre el 3,50% y el 3,75%. Sin embargo, los gobernadores Christopher Waller y Stephen Miran defendieron un recorte de 25 puntos básicos. Waller estaba entre los candidatos para sustituir a Jerome Powell al frente de la Fed en mayo, y Miran fue designado por Trump con el objetivo de presionar por reducciones significativas de los tipos tras la renuncia de Adriana Kugler.
El riesgo de un enquistamiento inflacionario se ha mantenido estable, alejando la posibilidad de una reducción de tipos
Las actas también indican que algunos miembros del FOMC advirtieron que una mayor flexibilización de los tipos en un contexto de alta inflación «podría ser malinterpretada como un menor compromiso del FOMC con el objetivo de inflación del 2%».
La mayoría del órgano rector consideró que los riesgos a la baja para el mercado laboral se han moderado recientemente.


