La huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) se ha iniciado en la madrugada de este jueves. Este paro de 24 horas tiene lugar en un momento crucial, justo antes de que la Cámara de Diputados de Argentina aborde un polémico proyecto de reforma laboral que ya ha sido aprobado por el Senado. La medida de fuerza está respaldada por empleados del sector del transporte, la Administración pública y comerciantes, sumando un total de 13 sindicatos que han manifestado su oposición a la reforma laboral propuesta por Javier Milei.
La huelga ha tenido un evidente impacto en servicios esenciales. Aerolíneas Argentinas ha confirmado la cancelación de 255 vuelos, afectando a más de 31.000 pasajeros y generando un impacto económico estimado de tres millones de dólares (aproximadamente 2,5 millones de euros). Esta es la cuarta huelga que se desarrolla en contra de las políticas del Ejecutivo de La Libertad Avanza, y se lleva a cabo en un contexto de gran expectación por el debate y la votación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
La propuesta de reforma laboral contempla la introducción de limitaciones a las asambleas y huelgas, la creación de un banco de horas para compensar horas extra con tiempo libre, y el establecimiento de un «salario dinámico» basado en tiempo o rendimiento.
Incluye, además, comisiones individuales o colectivas
, un aspecto controvertido que ha generado intensos debates en el ámbito político y sindical.
Ante las críticas recibidas de ciertos legisladores aliados, el Gobierno de Milei ha optado por modificar el artículo 44 de la reforma. Originalmente, este artículo habría permitido una reducción del salario de las bajas médicas hasta el 50% en caso de accidentes o enfermedades no relacionadas con las tareas del trabajador. Esta modificación intenta mitigar las resistencias a la denominada Ley de Modernización Laboral que fue aprobada por el Senado con 42 votos a favor, 30 en contra y ninguna abstención.


