Repsol ha anunciado su intención de iniciar una reclamación legal por daños de 125 millones de euros debido al apagón eléctrico ocurrido el 28 de abril. Según el consejero delegado del grupo, Josu Jon Imaz, se considera que esta cantidad es «recuperable». Durante una conferencia con analistas, Imaz destacó que la reclamación se concentrará únicamente en el incidente del 28 de abril, que afectó significativamente sus centros industriales de Cartagena y Puertollano.
El directivo prefirió no entrar en el debate sobre las causas del apagón, subrayando la importancia de esperar el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para determinar responsabilidades. «Estamos a la espera de este informe para tener más claridad sobre los posibles responsables de estos eventos,» afirmó Imaz, quien reafirmó que la reclamación se iniciará antes de que finalice abril, conforme a lo permitido legalmente.
Estamos a la espera de este informe para tener más claridad sobre los posibles responsables de estos eventos
A pesar de señalar que no puede predecir el resultado de la reclamación, Imaz recordó un precedente favorable: en 2022, el Tribunal Supremo ratificó una indemnización de 18 millones de euros a Petronor, una filial de Repsol, por otro corte de luz. Este fallo da esperanza a la compañía de obtener una compensación justa por el último cero eléctrico.
Repsol también enfrenta otra batalla legal en relación con el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos. Imaz informó que la compañía ha presentado una demanda similar a la de Galp y BP, que recientemente obtuvieron fallos favorables del Tribunal Supremo ordenando la devolución del tramo autonómico del impuesto aplicado entre 2013 y 2014. Estos casos se declararon contrarios al Derecho de la Unión Europea. «No puedo anticipar cuál será la decisión, pero la reclamación es casi la misma,» afirmó Imaz.
Demanda similar por el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos
Además, Josu Jon Imaz valoró positivamente la posible fusión entre Moeve y Galp, afirmando que sería «bueno para el mercado y buenas noticias para Repsol». El acuerdo no vinculante, anunciado en enero, indica el atractivo de los mercados español y portugués. Respecto a un posible interés en los activos que podrían desinvertirse, Imaz consideró que «probablemente sea demasiado pronto para hablar». Sin embargo, señaló que este tipo de operaciones resaltan el dinamismo del mercado de estaciones de servicio en España y Portugal, lo cual considera positivo para el sector.
