Los bancos centrales de España y Ucrania han dado un paso significativo al acordar una colaboración en transformación digital y apoyo psicológico, facilitando también estancias laborales y de estudio. El pacto se formalizó con la firma del acuerdo en Kiev, realizado por el gobernador del Banco de España, Jose Luis Escrivá, y su homólogo ucraniano, Andriy Pyshnyy.
En el marco de este acuerdo, se subraya el compromiso de ambas instituciones para reforzar su cooperación mediante nuevas fórmulas. Además de la firma del acuerdo, Escrivá mantuvo reuniones cruciales con el Consejo de Gobierno del BNU y el ministro de Economía de Ucrania, Oleksii Sobolev, abordando temas esenciales como el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea y la resiliencia del banco nacional en medio del conflicto actual.
La colaboración en tecnología digital busca desarrollar soluciones conjuntas de inteligencia artificial (IA) avanzada, centrándose en dos áreas clave: el acceso a grandes bases de datos y el desarrollo de aplicaciones de IA para la detección de pagos irregulares y el seguimiento de sanciones.
Este acuerdo incluirá colaboraciones técnicas que permitirán al personal ucraniano desplazarse a España para estancias laborales de entre seis y 18 meses
El Banco de España apoyará con financiación un nuevo programa del Banco Nacional de Ucrania orientado al apoyo psicológico, adaptado a las necesidades específicas de empleados en contexto de guerra, como aquellos con hijos, veteranos, o con familiares involucrados en el conflicto.
Especialistas del BNU tendrán la oportunidad de visitar España para realizar estudios y formaciones prácticas orientadas a mejorar sus competencias, lo que refuerza el intercambio de conocimientos entre las dos naciones.
Durante su visita, Escrivá también dialogó con estudiantes universitarios sobre la respuesta de los bancos centrales europeos a los desafíos globales, subrayando la importancia de la innovación y la IA en el sistema financiero actual.
Esta colaboración representa un esfuerzo conjunto para no solo mejorar la relación bilateral, sino también para impulsar la capacidad tecnológica y resiliencia de Ucrania en un momento crítico de su historia.
