El dinamismo del sector privado en la eurozona ha mostrado una notable aceleración en febrero, gracias a la recuperación de la actividad manufacturera. Según el dato adelantado del PMI compuesto, el índice ha ascendido a 51,9 puntos desde los 51,3 del mes anterior, representando así el mejor resultado en tres meses. Esta mejora se ve reflejada en dos claras tendencias dentro de la eurozona: la estabilidad de Alemania y la relativa inercia de Francia.
Mientras que el PMI de servicios alcanza 51,8 puntos, un incremento leve respecto a enero, el sector manufacturero ha dado un salto significativo de 49,5 a 50,8 puntos. Esta lectura supondría su máximo en 44 meses. Alemania, en particular, ha registrado un sólido crecimiento en la actividad, siendo el más rápido en cuatro meses. No obstante, Francia no ha mostrado cambios relevantes comparado con el mes pasado.
Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank, ha señalado una posible inflexión en el sector manufacturero:
Quizás sea prematuro, pero este podría ser el punto de inflexión para el sector manufacturero
El crecimiento de los nuevos pedidos permaneció estable frente a enero. Sin embargo, cabe destacar que los nuevos pedidos del sector manufacturero aumentaron por primera vez en seis meses. Por otro lado, el crecimiento en el sector servicios experimentó una desaceleración.
En materia laboral, las empresas de la zona euro mostraron menos disposición a sumar nuevo personal en febrero, con reducciones leves en las plantillas por segundo mes consecutivo. El sector manufacturero sufrió más recortes, mientras que las cifras en el sector servicios permanecieron inalteradas, terminando con una racha de cinco años de creación de empleo.
Los costes de los insumos también han visto un aumento, con un ritmo de inflación que ha alcanzado su punto más agudo en los últimos 34 meses. Aunque las empresas ajustaron sus precios de venta, el incremento fue menor que el de los costes de los insumos.
La economía de la zona euro parece estar sobre una base estable, debido a que los nuevos pedidos recibidos tanto por las firmas de servicios como por las empresas manufactureras han aumentado
Cyrus de la Rubia concluye que estas cifras podrían indicar un crecimiento sostenido de la actividad económica en los próximos meses, apoyado en gran parte por el aumento del gasto público y la demanda externa, especialmente en Alemania. A pesar de la inflación persistente en el sector servicios, no parece que el Banco Central Europeo planee cambiar su política monetaria de manera significativa.
