La reciente reforma laboral en Argentina ha desatado una oleada de descontento que se manifestó en un paro nacional de 24 horas, señalado como un contundente rechazo a las medidas aprobadas por la Cámara de Diputados. La Confederación General del Trabajo (CGT) de Argentina ha asegurado que más del 90% de las actividades adhirieron a la huelga, reflejando el profundo desacuerdo de los trabajadores.
Reacciones desde la CGT y el gobierno
En una rueda de prensa, el cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, enfatizó: «No estamos dispuestos a retroceder ni a entregar ninguna de las conquistas». Además, Jerónimo destacó que el movimiento «recién empieza» y «el plan de acción se cumple». La tensión parece crecer, dado que desde la CGT se ha acusado a los políticos de ser «cómplices» de lo que califican como una «traición».
Esperemos que este gobierno tenga la capacidad de poder escuchar el mensaje que le dio el pueblo argentino hoy
, subrayó Jerónimo, rechazando las declaraciones del jefe del Gabinete, Manuel Adorni, sobre una supuesta «extorsión». Según el sindicalista, el objetivo es que al país le vaya bien y que los trabajadores sean parte de un proceso virtuoso.
Análisis del impacto de la reforma laboral
El cotitular de la CGT, Jorge Sola, ha advertido que la nueva normativa laboral «retrocede 100 años» y estima que disminuirá los aportes y contribuciones patronales en 3.000 millones de dólares, además de afectar otros 3.000 millones en el sistema de jubilación. Aunque la Cámara de Diputados ya dio luz verde a la reforma, el Senado deberá revisarla nuevamente debido a que se eliminó un artículo que contemplaba la reducción de salarios durante las bajas médicas. Entre sus controvertidas medidas, la ley pretende extender la jornada laboral hasta 12 horas diarias, abaratar los despidos, eliminar el pago obligatorio de horas extras y limitar asambleas y huelgas.
