La Comisión Europea ha solicitado a Estados Unidos que aclare con total transparencia sus próximos pasos tras el anuncio de un arancel global del 15% por parte del presidente Donald Trump. Este anuncio se produce después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos invalidara el sustento legal de los gravámenes iniciales propuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
El presidente Trump ha proclamado estos nuevos aranceles utilizando la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Esta normativa permite imponer aranceles máximos del 15% por un periodo de 150 días, aunque su extensión requerirá el consentimiento del Congreso estadounidense. La medida ha generado inquietud en las filas europeas, especialmente tras las declaraciones de Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo (INTA), que calificó la situación de «puro caos».
La Comisión Europea ha dejado claras sus dudas sobre la compatibilidad de estos nuevos aranceles con los compromisos previos. «La situación actual no propicia un comercio y una inversión transatlánticos justos, equilibrados y mutuamente beneficiosos«, declara la Comisión, refiriéndose al acuerdo UE-EEUU firmado en agosto de 2025.
Un trato es un trato
Como principal socio comercial de Estados Unidos, la Comisión Europea espera que se cumplan los términos establecidos en la Declaración Conjunta, advirtiendo que unos aranceles aplicados de manera impredecible pueden socavar la confianza y la estabilidad en los mercados globales.
En un esfuerzo por esclarecer la situación, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, ha iniciado conversaciones con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, y el representante comercial, Jamieson Greer. Dichas reuniones buscan recabar más información sobre las intenciones de Trump, aunque la Comisión Europea no ha proporcionado más detalles sobre estos encuentros.
Finalizando su comunicado, la Comisión enfatiza que «la prioridad de la UE es preservar un entorno comercial transatlántico estable y predecible», garantizando así un comercio basado en normas y un soporte global sólido.
