La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha solicitado mayor claridad al gobierno de Estados Unidos respecto a los recientes gravámenes anunciados por el presidente Donald Trump. Estos aranceles han sido proclamados bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, aunque han sido cuestionados tras el dictamen del Tribunal Supremo que anuló los pilares básicos de la política arancelaria inicial de Trump.
Durante una entrevista en el programa Face the Nation de CBS, Lagarde comparó la situación con la conducción, subrayando que «es importante conocer las normas antes de coger el volante». Subrayó la necesidad de una comprensión clara de estas normativas para evitar futuros litigios y promover un entorno de negocios stable.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos había invalidado los aranceles iniciales de Trump establecidos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). No obstante, el presidente ha recurrido a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, permitiéndole imponer aranceles de hasta el 15% por un periodo de 150 días, prorrogables solo con el consentimiento del Congreso.
Lagarde expresó su temor sobre «nuevas disrupciones» para los profesionales acostumbrados al entorno actual propiciado por la guerra arancelaria de Trump.
Pese a las especulaciones sobre una salida anticipada de su cargo, Lagarde ha reafirmado su compromiso de permanecer en su puesto hasta octubre de 2027. Ha enfatizado que «la estabilidad de precios y la estabilidad financiera» son su misión y que busca fortalecer el euro para el futuro.
Lagarde también destacó el estado actual de la economía europea: «La inflación está en el objetivo, el crecimiento es aceptable y el desempleo en su nivel más bajo histórico». A pesar de estos logros, Lagarde considera esencial continuar consolidando estos avances hasta el final de su mandato, señalando que el trabajo aún no está completo.
«Estoy comprometida con una misión, y mi misión es la estabilidad de precios y la estabilidad financiera.»
