Ence, el grupo papelero y energético, experimentó en 2025 unas pérdidas de 54,5 millones de euros, contrastando con las ganancias de 31,6 millones de euros del año anterior. Estas pérdidas fueron provocadas principalmente por la debilidad en el precio de la celulosa y una provisión derivada de los procedimientos de despido colectivo dentro de su Plan de Eficiencia y Competitividad. La compañía informó que los acuerdos alcanzados con los representantes de los trabajadores resultarán en una reducción del 15% de la plantilla total de celulosa, con un coste de 24 millones de euros.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) de Ence al cierre de 2025 fue de 83,5 millones de euros, lo que supone una caída del 49,3% con respecto a 2024. El año estuvo marcado por la contracción de los precios de la celulosa, que se redujeron a un promedio de 1.086 dólares por tonelada.
El precio de la celulosa condicionó los resultados de 2025 de la empresa
A pesar de estos desafíos, las ventas de celulosa crecieron un 4% en el cuarto trimestre, alcanzando cerca de 245.000 toneladas, manteniéndose en línea con los niveles de 2024.
Ence anticipa un panorama positivo para 2026 con un aumento en los precios de la celulosa hasta los 1.250 dólares por tonelada, superando incluso los 1.330 dólares según los anuncios de los principales productores. La empresa continuará enfocándose en la reducción de costes, situando el ‘cash cost’ de 2025 en 483 euros por tonelada, el nivel más bajo desde 2022. Existen planes vigentes para reducirlo aún más en 30 euros por tonelada.
En cuanto a su transformación, Ence incrementó la venta de celulosas especiales, que ya representan el 30% de las ventas de celulosa, siete puntos porcentuales más que en 2024. Estas celulosas especiales ofrecen un margen adicional de 37 euros por tonelada frente a la fibra estándar. La meta de la empresa es que para 2028, más del 62% de sus ventas se realicen en este sector.

