El valor medio de la vivienda nueva en España experimentó un incremento significativo del 10,4% en 2025, alcanzando los 2.567 euros por metro cuadrado, según un informe reciente publicado por Tinsa by Accumin. Este aumento se traduce en un 7,6% si se descuenta el efecto de la inflación. En contraste, el precio de la vivienda de segunda mano también mostró un crecimiento, pero más moderado, del 11,9% durante el mismo periodo.
El informe destaca que la vivienda nueva superó en un 43% el promedio de la vivienda de segunda mano, reflejando un cambio notable en el mercado inmobiliario. De acuerdo con Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, el mercado está influenciado por un fuerte déficit de vivienda de obra nueva, con una demanda que se traslada al mercado de segunda mano, haciendo que ambos segmentos experimenten incrementos en sus precios.
Ante las necesidades de espacio y el fuerte déficit de vivienda de obra nueva, la demanda se trasvasa de un segmento a otro
En 2025, el precio de la obra nueva mostró un aumento más pronunciado en regiones como Baleares, Cantabria y Asturias, llegando a superar el 14% de crecimiento interanual. En contraste, Extremadura experimentó un retroceso del 2,9%. Este fenómeno no solo se limita a un incremento en el coste de la vivienda nueva, sino que también presenta desafíos significativos en términos de accesibilidad financiera.
El estudio muestra que, para acceder a una vivienda nueva en España, un hogar medio requiere destinar el 44% de su renta disponible para pagar la hipoteca durante el primer año, cifra que resulta superior a la tasa de esfuerzo general del 35%. En ciudades como Madrid y Barcelona, este esfuerzo alcanza niveles alarmantes, llegando al 57% y 68%, respectivamente.
Nominalmente, la vivienda de obra nueva se ha revalorizado un 82% desde la crisis de 2008, situándose un 17% por encima de los niveles alcanzados durante la burbuja. Sin embargo, Arias de Tinsa by Accumin advierte que esta comparación es «engañosa», ya que está influenciada por el efecto de la inflación. Si se elimina este efecto, la revalorización es del 44%, aún por debajo de los máximos de 2007.
Descontando el efecto de la inflación, la obra nueva se ha revalorizado un 44% desde los mínimos alcanzados en la crisis de 2008
La realidad del mercado se complica con las compraventas realizadas por extranjeros residentes, que ya representan el 10% del total de transacciones en el país y el 6% en el segmento de vivienda nueva. Aun cuando el número de viviendas en proceso de construcción creció un 8,8% en 2025, la escasez de mano de obra y el coste estabilizado de materiales continúan presionando al alza los precios de la vivienda nueva.
