Iberia y los sindicatos han avanzado este jueves en el proceso del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) voluntario que la aerolínea plantea para un total de 996 empleados, pertenecientes a diversos colectivos como pilotos, tripulantes de cabina y personal de tierra. La constitución de la mesa negociadora marca un paso crucial en este procedimiento, cuya intención fue comunicada previamente a los representantes de los trabajadores el pasado 17 de febrero.
Con la constitución de la comisión negociadora, se ha establecido un calendario tentativo para las próximas reuniones, el cual guiará el desarrollo de las negociaciones en las semanas venideras. Según ha informado la compañía, los grupos afectados por el ERE incluyen a 106 pilotos, 137 tripulantes de cabina y 753 empleados de tierra, distribuidos en 305 de Mantenimiento y Reparación (MRO), 243 de Producción Tierra y 205 en áreas corporativas.
La Dirección General de Trabajo de la Comunidad de Madrid ya ha sido informada del inicio del proceso, subrayando el carácter formal y planificado de este. Durante la presentación de resultados del grupo IAG, el pasado 27 de febrero, Marco Sansavini, presidente y consejero delegado de Iberia, indicó que la empresa va a necesitar «una transformación de los perfiles» para ejecutar el Plan de Vuelo 2030.
"El ERE es un proceso voluntario y la ambición de Iberia no es reducir empleo, sino adaptarlo a las nuevas necesidades de la empresa", subrayó Sansavini, enfatizando el enfoque de la aerolínea en lograr una adaptación estratégica más que una mera reducción numérica de su plantilla.

