El reciente informe elaborado por Bank of America a partir de una encuesta realizada entre el 6 y el 11 de marzo refleja una perspectiva clara sobre la duración esperada del conflicto en Oriente Medio y su impacto en los mercados financieros. Los gestores de fondos internacionales consultados señalan que la duración más probable de la fase activa del conflicto se sitúa entre uno y tres meses. No obstante, una parte significativa del mercado no descarta que las tensiones puedan extenderse por un período más prolongado.
En relación con las expectativas sobre el mercado petrolero, Bank of America ha ajustado al alza sus previsiones para el precio del Brent. Ahora se estima una media de 77,5 dólares por barril para 2026, en comparación con los 60 dólares pronosticados anteriormente. Este ajuste responde a la creciente incertidumbre ante una posible disrupción del estrecho de Ormuz. Bajo un escenario de cierre de un mes, se anticipa que el Brent podría alcanzar una media de 78 dólares en 2026, aunque en un escenario de perturbaciones sostenidas hasta el tercer trimestre, podrían observarse picos de hasta 200 dólares.
Asimismo, más de la mitad de los gestores encuestados prevé que el precio del crudo oscile entre 70 y 89 dólares de media en próximos meses. Por otro lado, un 33% contempla niveles superiores a los 90 dólares por barril. Este incremento en las expectativas del precio del crudo se percibe como un importante riesgo para el crecimiento global, impulsando a los inversores a reducir su exposición a divisas emergentes y favoreciendo el dólar como activo refugio.
Impacto en la producción y la oferta mundial
En cuanto a los equilibrios del mercado, Bank of America advierte de que el cierre del estrecho de Ormuz podría reducir la producción en Oriente Medio, eliminando temporalmente hasta 11 millones de barriles diarios del mercado. Esta reducción tendría un efecto inmediato en los balances globales de oferta y demanda. Según el nuevo escenario base de la entidad financiera, se anticipa un fuerte déficit durante la primera mitad de 2026, seguido de un retorno al superávit en la segunda, lo que implicaría precios en torno a los 80 dólares en el segundo trimestre para luego descender progresivamente.
Una guerra extendida hasta el verano podría elevar el Brent medio de 2026 hasta unos 85 dólares
En resumen, los analistas de Bank of America presentan una serie de escenarios donde una prolongación del conflicto hasta al menos el verano de 2026 influiría significativamente en el valor del Brent, llevándolo hasta un promedio de 100 dólares en caso de que las tensiones persistan durante todo el segundo semestre, con máximos potenciales de hasta 160 dólares si las pérdidas de oferta se generalizan.
