El mercado petrolero global ha experimentado significativas fluctuaciones, con el precio del petróleo Brent cayendo por debajo de los 105 dólares antes de aumentar nuevamente hasta los 106 dólares. Este comportamiento volátil se ha visto influido por los recientes ataques a infraestructuras energéticas en Oriente Próximo.
Impacto de los ataques en Oriente Próximo
Los conflictos en Oriente Próximo han provocado que los precios del Brent llegaran a los 118 dólares por barril, acercándose a los 119 dólares alcanzados la semana pasada. Estos movimientos se dan tras el ataque de Israel al yacimiento de gas South Pars, compartido con Catar. Irán respondió atacando un complejo de gas natural licuado en Ras Laffan.
El cierre del estrecho de Ormuz ha paralizado el tránsito marítimo, afectando a una quinta parte del comercio mundial de petróleo
El barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en EE.UU., también ha mostrado variaciones, cayendo por debajo de los 93 dólares para después situarse en 94 dólares, alcanzando un máximo de 98,70 dólares.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha anunciado la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas para atenuar los precios. Estados Unidos aportará 172 millones de barriles, mientras que España contribuirá con 11,5 millones de barriles.
Reacciones y medidas económicas
En un contexto de incertidumbre económica, el Banco Central Europeo ha mantenido sin cambios los tipos de interés ante los efectos en la inflación derivados del conflicto. Otros bancos centrales, como la Fed de EE.UU., Japón e Inglaterra, han seguido el mismo camino.
Ante la situación, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, ha confirmado una solicitud de 200.000 millones de dólares para financiar la guerra en Irán. La Administración Trump ha aprobado la posible venta de armamento a Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, por más de 15.000 millones de dólares.
Estas declaraciones dejan entrever que el conflicto en Oriente Próximo podría prolongarse, con importantes implicaciones para el mercado energético global.
