El presidente del BBVA, Carlos Torres Vila, ha ofrecido una visión optimista sobre la economía global, afirmando que esta «ha sido más fuerte de lo previsto» frente a diversas crisis como la pandemia de covid-19, la guerra en Ucrania o los aranceles comerciales. En una entrevista para el diario El Correo, Torres Vila aconsejó cautela al interpretar el escenario actual de la guerra, sugiriendo que, de resolverse rápidamente, su impacto podría ser menor.
El líder del BBVA destaca que la economía internacional «se ha adaptado» a las crisis recientes y ha mencionado «el efecto favorable del gasto público y de los tipos de interés más bajos y estables». Actualmente, la guerra en curso ha causado un ‘shock’ de energía debido al cierre del estrecho de Ormuz, un conducto por donde transita el 20% de la energía fósil mundial. Sin embargo, insiste en que "si la duración de la guerra es breve, el efecto en la economía será moderado".
Respecto a las perspectivas inflacionarias, Torres Vila considera que enfrentamos un «escenario de inflación muy asumible» si la guerra no se extiende más allá de unas pocas semanas. En caso de prolongarse por dos trimestres, el riesgo económico se intensificaría significativamente.
Torres Vila también se refirió a los retos que enfrenta la economía del País Vasco, señalando problemas como el absentismo y los crecientes costes laborales que afectan la competitividad. Propone que la mejora vendrá de incrementar la productividad, lo cual requiere más inversión y una provisión de financiación más competitiva.
En cuanto a la situación de Tubos Reunidos, confía en que «las partes implicadas lleguen a una solución viable». Aunque la participación del BBVA en el accionariado es modesta (un 5%), enfatiza que la prioridad debe ser asegurar la viabilidad de la empresa.
Por último, sobre la solicitud de la Fiscalía Anticorrupción por 173 años de cárcel para el expresidente Francisco González y una multa de 181 millones al banco, Torres Vila aclara que esto es «la petición de la Fiscalía» y subraya que «no se desprende ninguna responsabilidad penal para BBVA». Respecto al potencial daño reputacional, considera que el proceso aún está en una fase «muy preliminar».


