Unos 8.000 agricultores y ganaderos, acompañados de aproximadamente 500 tractores, se han tomado las calles de Madrid en señal de protesta. El evento fue organizado por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi). Estos colectivos muestran su descontento ante los recortes previstos en la futura Política Agrícola Común (PAC) y el reciente acuerdo comercial UE-Mercosur, así como la creciente pérdida de rentabilidad que amenaza el cierre de numerosas explotaciones.
Desde primera hora de la mañana, una columna de tractores ha marchado con retraso, debido al clima lluvioso, hacia la Plaza de Colón desde diversos puntos como Torrejón de la Calzada, Robregordo, y Arganda del Rey en Madrid, además de Guadalajara y El Espinar (Segovia). Estos tractores culminaron su recorrido frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, sin posibilidad de acceder al ministerio con sus vehículos, tras pasear por el Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado.
Bajo los lemas «En defensa del campo que alimenta a Europa» y «Cuando el campo se levanta, Europa se detiene. No a Mercosur», los manifestantes portaban pancartas con mensajes como «Mercosur y Recortes PAC nuestra ruina», «El campo no se vende, se defiende», y «El campo se muere y tiene asesinos». Además, muchas proclamas interpelaban directamente a los ciudadanos, quienes respondían con aplausos al paso de la tractorada por las calles madrileñas.
Fuentes de la Delegación del Gobierno en Madrid señalan que participan 367 tractores en total y que 56 autobuses han trasladado a numerosos manifestantes a la protesta. Según la institución, a las 12:00 horas, unos 2.500 manifestantes ya se encontraban en la Plaza de Colón listos para la manifestación.
El coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés, ha expresado su satisfacción por la significativa respuesta del sector en esta jornada reivindicativa. Según él, «el objetivo era meter 500 tractores en Madrid» y mostrar a los políticos que «no estamos dispuestos a hacer lo que ellos quieran». Además, ha advertido sobre las posibles consecuencias del acuerdo UE-Mercosur en productos agrícolas, como el hecho de que la carne de ternera pueda estar hormonada a partir del próximo año.
Nos jugamos mucho los agricultores y los ganaderos, nos jugamos mucho en este acto
Por su parte, el presidente de Unaspi, Miguel Ángel Aguilera, destacó la relevancia de esta movilización al señalar que «estas políticas de Europa nos están arruinando». En particular, Aguilera mencionó los efectos devastadores de la Agenda 2030 y los acuerdos Mercosur, que consideran perjudiciales para el sector primario.
La protesta también se debe a problemas como el incremento de los costes de producción y el funcionamiento inadecuado de la ley de la cadena alimentaria, que mantiene márgenes industriales y de distribución desproporcionados, afectando a los precios en origen. Además, las organizaciones del sector buscan que el campo sea una verdadera cuestión de Estado.
A lo largo del desarrollo de la protesta, más de 1.800 efectivos de seguridad garantizaron la seguridad de la manifestación, incluyendo más de 1.000 policías, 800 guardias civiles y el apoyo de las policías locales de municipios afectados.
