Las organizaciones agrarias COAG y Asaja en Cádiz han solicitado al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, la implementación «urgente» de ayudas directas y «medidas excepcionales» para los agricultores y ganaderos afectados por las recientes tormentas que han devastado la provincia. Durante una visita a una explotación hortícola en La Barca de la Florida, Jerez de la Frontera, el jueves por la tarde, el ministro fue testigo de los severos daños ocasionados por la crecida del río Guadalete.
El recorrido incluyó la visita a una parcela de cebollas «completamente anegada», propiedad de la agricultora Noelia Carmona, quien manifestó a Planas la situación límite que enfrenta y la imperiosa necesidad de ayudas rápidas para continuar con su actividad. Los representantes de COAG Cádiz, Miguel Pérez, y de Asaja Cádiz, José Pravia, enfatizaron la urgencia de una respuesta ministerial que permita la liberación de fondos para los profesionales del campo.
Ante un desastre de esta magnitud, es imprescindible una respuesta rápida por parte del Ministerio que permita liberar fondos para ayudar a agricultores y ganaderos
Se han evidenciado pérdidas totales de cosechas y daños significativos en infraestructuras agrarias, afectando la capacidad de recuperación de múltiples explotaciones en áreas como la campiña, la vega del Guadalete, la sierra, el Campo de Gibraltar, La Janda y Costa Noroeste. Los cultivos más perjudicados incluyen hortícolas al aire libre y bajo plástico, cereales, aguacates, olivar, cítricos, flor cortada, ganadería y apicultura.
Las organizaciones agrarias insisten en la urgencia de recibir ayudas con una dotación económica suficiente para enfrentar «la dimensión real de los daños». La falta de acción inmediata obligará a muchos profesionales a abandonar sus actividades, afectando el tejido productivo y el empleo agrario en el medio rural.
COAG y Asaja reiteran la necesidad de una actuación coordinada y ágil por parte de las administraciones para asegurar la continuidad de las explotaciones familiares y evitar la desaparición de tejido productivo. Seguirán evaluando los daños junto a los agricultores y trasladarán a las autoridades pertinentes la exigencia de medidas excepcionales proporcionales a la gravedad de la situación.
