El comisario europeo de Vivienda, Dan Jorgensen, ha presentado una propuesta clave para el futuro de los alquileres de corta duración en la Unión Europea. Concentrándose en las denominadas «zonas tensionadas», la Comisión Europea pretende ofrecer a las autoridades una «caja de herramientas» que permita limitar los efectos negativos sin recurrir a una prohibición generalizada en toda la UE.
Propuesta sin imposiciones y con seguridad jurídica
Durante un reciente intercambio de puntos de vista con la comisión especial de Vivienda del Parlamento Europeo, Jorgensen subrayó que la propuesta no impondrá medidas específicas a ciudades y regiones, sino que buscará establecer criterios para identificar zonas tensionadas y asegurar medidas con «seguridad jurídica» para prevenir el desplazamiento de residentes.
Entre las medidas planteadas se incluyen topes al número de noches alquiladas anualmente, restricciones estacionales —como permitir el alquiler turístico en verano y destinarlo a alojamiento estudiantil en otras épocas— y la diferenciación entre anfitriones profesionales y no profesionales. Esta última distinción es crucial para abordar la profesionalización del negocio, una tendencia que en ciertos lugares ha llevado a la compra masiva de edificios y expulsión de población local.
Especulación y falta de datos precisos
Jorgensen ha destacado que la especulación y el uso de viviendas con fines financieros son factores que incrementan la presión sobre el mercado inmobiliario. «Mientras resulte rentable mantener inmuebles vacíos, los especuladores lo harán», afirmó, reconociendo al mismo tiempo que existen lagunas de datos y falta de transparencia para evaluar correctamente la especulación en el continente.
El comisario ha defendido que no es viable una solución única para toda la Unión, dado que las realidades nacionales y territoriales son muy distintas
Por esta razón, alertó de que imponer definiciones homogéneas desde Bruselas podría ser engañoso, sugiriendo la necesidad de una base empírica sólida antes de tomar nuevas medidas. Aunque indicó que la fiscalidad podría ser una herramienta para desincentivar prácticas especulativas, reconoció que esta área corresponde principalmente a los Estados miembro.
Finalmente, Jorgensen mencionó con preocupación que cerca del 20% de las viviendas en la UE están vacías, destacando la urgencia de la situación en el contexto actual de crisis habitacional. Insistió en que la Comisión se limitará a proporcionar un marco y herramientas para que los Estados miembro tomen las decisiones más adecuadas.
