Según la más reciente Encuesta de Condiciones de Vida 2025 realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), un preocupante 3,2% de los españoles no puede permitirse tener siquiera dos pares de zapatos en buen estado, y el 8,4% no tiene la posibilidad de reemplazar su ropa estropeada por otra nueva. Estos porcentajes reflejan un incremento respecto a la encuesta de 2024, alcanzando cifras no vistas desde años anteriores.
El INE también señala un aumento en el porcentaje de españoles que no pueden participar regularmente en actividades de ocio, situándose en el 13,4%. Igualmente, el 15,2% de los ciudadanos no puede gastar pequeñas cantidades de dinero en sí mismos. En cuanto al acceso digital, ha crecido ligeramente el porcentaje de quienes no pueden costear una conexión a Internet, aunque sigue cerca de mínimos históricos con un 1,7%.
Si analizamos por comunidades autónomas, destacan Andalucía y Castilla-La Mancha con altos porcentajes de personas incapaces de reemplazar ropa, mientras que Baleares y País Vasco presentan los índices más bajos. Asimismo, Galicia y Canarias son las comunidades con mayores dificultades para el acceso a dos pares de zapatos en condiciones.
La encuesta también arroja luz sobre la capacidad de los hogares para afrontar gastos imprevistos: el 36,4% no logra hacerlo, un aumento respecto al año anterior. Sin embargo, un dato positivo es que solo el 8,5% de la población llega a fin de mes con «mucha dificultad», el mejor registro desde 2019.
En cuanto a otros indicadores, el 13,3% de los hogares enfrenta retrasos en pagos relacionados con la vivienda, y el 15,9% señala no poder mantener su hogar a una temperatura adecuada, una mejora en comparación a años previos. A pesar de estos problemas, la tasa de pobreza relativa ha bajado, situándose en el 19,5%, cifra más baja desde 2008.
El 13% de los hogares españoles no puede permitirse un coche, reflejando una leve subida respecto al año anterior
En conclusión, pese a los retos continuos que enfrentan muchos hogares españoles, algunos indicadores como los ingresos y la mejora en ciertas tasas de pobreza relativa aportan un atisbo de mejora en el contexto general económico y social. Estos resultados subrayan la importancia de seguir de cerca y abordar las desigualdades económicas que afectan a diferentes regiones y grupos demográficos en el país.

