El impacto de la inteligencia artificial (IA) sobre los mercados laborales ha sido descrito como «un tsunami» que amenaza el empleo, debido a la rapidez de los avances tecnológicos y su efecto sobre la demanda de habilidades, según ha advertido Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Durante el Foro Económico Mundial, Georgieva compartió escenario con figuras como Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), y Ngozi Okonjo-Iweala, directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La directora del FMI subrayó la transformación masiva que experimentará la demanda de habilidades, con la implementación de la IA en los próximos años, afectando al 60% de los empleos en las economías avanzadas. Este impacto se traducirá en una mejora, eliminación o transformación de dichos empleos. Los trabajos que se ven favorecidos por la IA logrando ofrecer salarios más altos pueden impulsar el consumo y crear una demanda para empleos menos cualificados. Sin embargo, la tecnología también contribuye a la eliminación de empleos de nivel inicial, dificultando la inserción laboral de los jóvenes.
Esto avanza muy rápido, y sin embargo, no sabemos cómo hacerlo seguro
Georgieva ha manifestado su preocupación de que, si bien se avanza rápidamente en la integración de la IA, no se han implementado las necesarias salvaguardas para garantizar su seguridad.
Christine Lagarde ha destacado la importancia de los debates sobre el uso responsable de la IA para evitar que se afecten negativamente el tejido social y la juventud. Ha insistido en la necesidad de ser cuidadosos con la distribución de la riqueza, advirtiendo que la falta de atención en este aspecto podría incrementar la desigualdad y llevar a serios problemas.
Nos encaminamos hacia serios problemas
Este llamado a la acción subraya la urgencia de establecer un marco ético y de políticas que guíe el desarrollo y la implementación de la inteligencia artificial en beneficio de toda la sociedad.
