El maquinista del tren de alta velocidad de Iryo que sufrió un grave accidente el pasado domingo a la altura de Adamuz (Córdoba) avisó de un “enganchón” instantes antes del descarrilamiento y pidió parar la circulación ferroviaria. Así se desprende de la conversación mantenida con el centro de control de la estación madrileña de Puerta de Atocha, a la que ha tenido acceso Europa Press y que fue difundida inicialmente por eldiario.es.
“Acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz”, alertó el conductor del convoy, identificado como tren Iryo 6189. Desde el centro de control respondieron: “Ah, ya, ya te veo. Venga, de acuerdo”. Poco después, le indicaron que bajara los pantógrafos, a lo que el maquinista respondió: “Más abajo no pueden estar. De hecho, tengo el tren bloqueado ahora mismo”.
Minutos después, el conductor confirmó la gravedad del incidente: “Hola, Atocha, 6189. Mira, comunicarles que es un descarrilamiento. Estoy invadiendo la vía contigua. Repito, descarrilamiento”. Desde la estación contestaron: “Vale, venga, recibido. Pues gracias por avisar”.
Ante el riesgo inmediato, el maquinista insistió en la necesidad de detener el tráfico ferroviario: “Necesito que paren el tráfico en las vías urgentemente, por favor”. Desde el centro de control le respondieron que “no hay ningún tren llegando”.
A continuación, el conductor informó de la presencia de fuego en el convoy: “Tengo incendio también. Necesito abandonar la cabina porque tengo que verificar. Tengo un coche incendiándose”. Acto seguido, solicitó la intervención de los servicios de emergencia: “Necesito que envíen, por favor, bomberos y ambulancias, que tengo también heridos en el tren”.
La conversación concluye con la respuesta desde Atocha: “Pues voy a comunicarlo por aquí, ahora me pongo en contacto con usted. Vale, recibido”.
Este audio recoge el momento exacto del descarrilamiento ocurrido sobre las 19.45 horas del domingo 18 de enero, cuando el tren Iryo 6189, que cubría el trayecto Málaga–Puerta de Atocha y transportaba a unas 300 personas, descarriló en los desvíos de entrada a la vía 1 de la estación de Adamuz (Córdoba), invadiendo la vía contigua.
Por esta vía circulaba otro tren procedente de Puerta de Atocha con destino a Huelva, que también descarriló como consecuencia del impacto. El accidente ha causado hasta el momento 42 fallecidos.

