El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha, ha analizado el reciente acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos para establecer el salario mínimo interprofesional (SMI) en 17.094 euros sin imposición fiscal. Este cambio provocará que el Ministerio de Hacienda deba aumentar la deducción por obtención de rendimientos del trabajo hasta los 592,68 euros. Este incremento permitirá que las personas trabajadoras solteras, sin cargas personales ni familiares, no tributen, con un coste estimado para el Tesoro Público de aproximadamente 200 millones de euros.
Gestha considera que el mínimo personal y familiar, como instrumento que limita la capacidad económica no sujeta a gravamen en el IRPF, necesita una actualización urgente. Esta actualización debería estar alineada con las sucesivas revisiones del SMI. Los técnicos argumentan que la deducción en cuota es el mecanismo más adecuado para evitar una tributación efectiva del SMI sin incurrir en los efectos regresivos de las reducciones en la base.
Se minimiza el impacto en las cuentas públicas, pues no todas las personas pueden agotar la deducción al tener mayores cargas personales y familiares o por insuficiencia de ingresos
Este enfoque también es considerado crucial porque los aumentos del SMI no tributables son los que menos incrementan los costes para los empresarios. Esto se debe a que afectan tanto a los salarios como a las bases mínimas de las cotizaciones sociales, lo cual podría suavizar futuras negociaciones entre el Ministerio de Trabajo y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).
Por otra parte, Gestha ha solicitado que estas deducciones se amplíen a incluir a pensionistas y desempleados, quienes también perciben rentas del trabajo. Esta medida podría generar un apoyo económico adicional para grupos sociales que a menudo enfrentan mayores dificultades financieras.
