La Embajada de Estados Unidos en Irak emitió una advertencia significativa este miércoles sobre posibles ataques a instalaciones petroleras y energéticas estadounidenses en territorio iraquí. Estos ataques podrían ser perpetrados por Irán y milicias proiraníes, según la actualización de seguridad de la legación diplomática.
El aviso menciona que «Irán y milicias terroristas afines a Irán podrían estar planeando atacar infraestructuras petroleras y energéticas de propiedad estadounidense en Irak». Esta advertencia adquiere aún más relevancia al señalar ataques previos a hoteles frecuentados por estadounidenses en diversas regiones iraquíes, especialmente en el Kurdistán iraquí. Además, la Embajada destacó que «milicias terroristas afines a Irán también han atacado empresas estadounidenses y otras instalaciones con vínculos estadounidenses».
Asimismo, las autoridades estadounidenses subrayaron que tanto Teherán como estos grupos armados representan una amenaza significativa para la seguridad pública, instando a los ciudadanos estadounidenses a mantenerse en alerta, con discreción y alejados de áreas sensibles.
El comunicado resaltó la importancia de evitar congregarse en zonas vinculadas con Estados Unidos o con otros ciudadanos estadounidenses debido al riesgo potencial que esto conlleva. En particular, se hizo hincapié en el riesgo de secuestro, un tema ya notificado previamente. La Embajada ha recomendado «encarecidamente» a sus ciudadanos que revisen su situación de seguridad, sugiriendo que para muchos, salir de Irak de manera segura es la mejor opción. Aquellos que elijan permanecer deben estar preparados para refugiarse por períodos prolongados, llevando consigo provisiones de alimentos, agua, medicamentos y otros artículos esenciales.
Esta advertencia llega en un contexto de alta tensión en Oriente Próximo, debido a represalias tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos, que han dejado un saldo trágico en la región, incluyendo más de 1.200 fallecidos.
