Se acerca un momento decisivo en el Congreso de los Diputados este febrero, cuando se votará la nueva ley para la regulación de los alquileres de temporada y habitaciones. Según el sindicato de inquilinos e inquilinas de Madrid, el Gobierno de Pedro Sánchez se ha comprometido a llevar a cabo esta votación tras una negociación sostenida. Esta normativa es una modificación crucial de la Ley de Arrendamientos Urbanos, extendiendo el marco protector que dejó fuera la anterior Ley de Vivienda.
Entre las medidas más destacadas, la normativa propone la incorporación de una prórroga de tres años a los contratos en zonas tensionadas. No obstante, esta medida solo afectaría a regiones como Cataluña, País Vasco, Galicia y Asturias, generando preocupación porque «dejaría fuera a muchos hogares», según manifestaron desde el sindicato. Esta ley, registrada por los sindicatos de inquilinos, cuenta con apoyos significativos: PSOE, PNV, ERC, Bildu, Sumar, Podemos y BNG se han sumado, y solo faltaría el voto favorable de Junts para su aprobación.
El sindicato de inquilinos ha instado a que esta normativa se mantenga alejada de la «batalla» partidista y de controversias efectistas, enfatizando que «todos los partidos y entidades deben colaborar para lograrlo». Paralelamente, el presidente Sánchez ha anunciado un real decreto-ley que incluirá incentivos fiscales para propietarios que mantengan los precios de alquiler estables, además de medidas para evitar el fraude en alquileres de temporada y limitar el abuso en el alquiler por habitaciones.
Congelar alquileres que la gente ya no puede pagar no resuelve el problema: hace falta bajarlos, no recompensar a quienes los mantienen
, ha manifestado el sindicato. En su opinión, las bonificaciones fiscales benefician a los dueños de viviendas en perjuicio de los inquilinos, exacerbando la problemática del «modelo del rentismo», donde se expulsa a los inquilinos para aumentar el precio del alquiler de manera desproporcionada.
Para afrontar estos desafíos y mejorar la seguridad de los inquilinos, el sindicato ha propuesto la adopción de contratos de alquiler indefinidos, un modelo exitoso en países como Alemania y Suecia. Según el sindicato, esta medida garantizaría la estabilidad y reduciría el miedo constante a perder la vivienda, ofreciendo un mercado de alquiler más justo y equitativo.
