La reforma destinada a mejorar la compatibilidad entre la pensión y el trabajo, acordada con los agentes sociales y aprobada por el Gobierno en diciembre pasado, se implementará el próximo 1 de abril. Esta nueva normativa introduce modificaciones en las modalidades de jubilación activa, demorada y parcial, con el objetivo de ofrecer a los trabajadores una salida del mercado laboral más progresiva y flexible.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Ione Belarra, ha afirmado que
se trata de medidas que facilitan a los trabajadores que el tránsito hacia su jubilación tenga la suficiente flexibilidad para adaptarse a las condiciones y situaciones de cada uno de ellos
. En el caso de la jubilación activa, que permite a los jubilados compaginar su pensión con el trabajo, la reforma elimina el requisito de poseer una carrera de cotización completa, facilitando así el acceso a esta modalidad.
Desde el Ministerio de Inclusión, se ha destacado que esta medida tiene una especial incidencia desde la perspectiva de género, beneficiando a colectivos con carreras de cotización más cortas e intermitentes, como ha sido históricamente el caso de las mujeres debido al cuidado de hijos u otros familiares. La jubilación activa permitirá a los ciudadanos compaginar trabajo y pensión, incrementando el porcentaje aplicable en la prestación según una escala de tiempo. Por ejemplo, si la jubilación se retrasa un año, el porcentaje de la pensión será del 45%; si se retrasa dos años, el 55%; y si se hace por cinco años o más, se podrá llegar a percibir hasta el 100%. Además, por cada año de actividad profesional ininterrumpida, el porcentaje de la pensión se incrementará cinco puntos porcentuales, sin superar el 100% de la misma.
Adicionalmente, la reforma mejora la jubilación demorada, al ofrecer un incentivo adicional del 2% por cada seis meses de demora a partir del segundo año, en lugar de cada doce meses. Desde 2022, los incentivos por retrasar la jubilación han sido mejorados, brindando opciones como un aumento del 4% de la pensión por cada año de demora.
Por otro lado, también entran en vigor cambios en la jubilación parcial, permitiendo anticipar el acceso a la jubilación en un periodo ampliado de tres años, con condiciones mejoradas para la figura del trabajador relevista, que deberá ser contratado de forma indefinida y a tiempo completo. Los ciudadanos interesados en acogerse a estas modalidades podrán hacerlo a través de todos los canales del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) disponibles, tanto de manera presencial como telemática.
Estas medidas se alinean con la recomendación número 12 del Pacto de Toledo y representan un paso más en el proceso de reformas iniciado en 2021, que busca acercar la edad efectiva de jubilación a la edad legal ordinaria y ofrece un nuevo abanico de opciones para los trabajadores.