El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones se ha reunido con los agentes sociales para retomar las negociaciones sobre la mejora de la incapacidad temporal (IT) en España. Este encuentro representa un esfuerzo por resolver una «deficiencia estructural» en la gestión de estas prestaciones, tal como ha señalado recientemente la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Según la AIReF, las complicaciones en el sistema derivan de la separación entre la autoridad que concede la prestación, los médicos de atención primaria, y la responsabilidad financiera, que recae en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
El informe de la AIReF reveló un dato alarmante: entre 2017 y 2024, la incidencia de las bajas por contingencias comunes se incrementó en un 60%, lo cual ha triplicado el gasto en IT en la última década. Además, las bajas se han alargado un 15% en promedio. La Seguridad Social, consciente de estos desafíos, busca mejorar la gestión de la incapacidad temporal como parte del compromiso adquirido con sindicatos y representantes empresariales.
En este sentido, la cartera que preside Elma Saiz propuso la reincorporación progresiva de los trabajadores tras una baja médica, concepto que ha evolucionado de «baja flexible» a «alta progresiva». Esta propuesta se orienta a bajas de larga duración y sería implementada siempre que beneficie al trabajador.
Los sindicatos CCOO y UGT han expresado su rechazo a cualquier medida que acelere indebidamente la recuperación de los trabajadores. No obstante, están abiertos a la idea de una alta progresiva, pero solo si se admite mediante un informe médico autorizado.
La CEOE ha puesto de relieve la necesidad de revisar los complementos salariales que las empresas ofrecen durante la incapacidad temporal, alegando que estos incentivos podrían fomentar el absentismo laboral. Según la patronal, el absentismo ya implica un costo significativo, de unos 32.000 millones de euros para las empresas y la Seguridad Social.
Por otro lado, la AIReF ha sugerido mejorar la supervisión y la colaboración interinstitucional. Recomienda desarrollar un sistema de información integrado y unirse más estrechamente con los médicos de atención primaria. Además, el organismo aboga por que, en caso de sospechas de absentismo, se activen sistemas de alerta temprana que involucren al médico de familia, la empresa y el trabajador.
Finalmente, la AIReF hizo hincapié en considerar el impacto de la digitalización de las bajas médicas, ya que el cambio a no exigir la entrega física del parte de baja podría estar incrementando este tipo de ausencias, como ha ocurrido en Alemania.


