Los debates en torno al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur siguen causando tensiones entre los Estados miembro, con una reunión crucial programada para este viernes en Bruselas. Los embajadores de los países de la UE tienen la tarea de adoptar salvaguardas para proteger a los agricultores europeos, específicamente ante posibles distorsiones en sus actividades derivadas de este pacto. Estos pasos son cruciales para que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pueda firmar el acuerdo, un proceso que ya lleva más de un año de retraso.
Los obstáculos para la firma del acuerdo
La resistencia ha sido notable por parte de países como Francia, Irlanda y Hungría. Durante las negociaciones, estos estados han expresado preocupaciones sobre el impacto del acuerdo en el sector agrícola europeo.
Italia, que hasta ahora había mostrado reticencia, ha cambiado su postura recientemente. Tras reuniones con funcionarios europeos, se ha mostrado más dispuesta a aceptar las salvaguardas propuestas, lo que podría ser un factor decisivo para avanzar.
El papel de Italia en la negociación
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha emitido un comunicado mostrando apoyo a las salvaguardas del acuerdo, argumentando que Italia «siempre ha apoyado la conclusión del acuerdo» con la condición de que se consideren las preocupaciones agrícolas. Este respaldo es crucial, dado el estancamiento en las negociaciones debido a los problemas sectoriales mencionados.
En un movimiento estratégico, Bruselas presentó este miércoles nuevas propuestas a los ministros de Agricultura de la UE, incluyendo el adelanto de hasta 45.000 millones de euros en ayudas previstas en el próximo presupuesto de la PAC
Las protestas del sector agrícola continúan debido al miedo de que el acuerdo afecte sus intereses. En varios países europeos, los agricultores han mostrado su descontento a través de manifestaciones recientes. A pesar de las nuevas ofertas de la UE, el descontento persiste.
Finalmente, la decisión quedará en manos de los embajadores este viernes, donde se determinará si hay una mayoría cualificada que permita a Von der Leyen proceder a la firma. Si el apoyo es suficiente, Chipre, la actual presidencia de turno del Consejo, iniciará el procedimiento que podría formalizar el pacto.


