La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado que en dos semanas se presentará una estrategia diseñada para asegurar la independencia de la Unión Europea respecto a las importaciones de combustibles fósiles rusos. Este plan, cuyo compromiso inicial se estableció para los primeros 100 días de su mandato, ha sufrido retrasos en varias ocasiones.
Durante la cumbre sobre el futuro de la energía, celebrada este jueves en Londres y en la que también participó el primer ministro británico, Kier Starmer, Von der Leyen declaró: «En dos semanas, presentaremos una hoja de ruta, con medidas concretas para eliminar todas las importaciones de combustibles fósiles rusos y para dejar de depender de una potencia hostil para nuestras necesidades energéticas».
Esta hoja de ruta ya ha experimentado dos demoras, las cuales, según el comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, se deben a la complejidad de finalizar esta dependencia para el año 2027. «De haber sido fácil, se habría logrado hace tres años», apuntó Jorgensen.
La presidenta del Ejecutivo comunitario ha destacado los esfuerzos significativos realizados hasta ahora.
Von der Leyen indicó que la UE ha reducido su importación de gas ruso del 45% en 2022 al 18% actual. Este descenso ha sido posible gracias a las asociaciones energéticas establecidas por el bloque, que han permitido diversificar las fuentes de importación mediante acuerdos con Estados Unidos, Noruega, Japón y la República de Corea. «Estas asociaciones energéticas, incluidas las importaciones de GNL de Estados Unidos, siguen teniendo una importancia estratégica para la Unión Europea», concluyó.
