Economía

El Ibex 35 ha experimentado un significativo rebote del 1,97% al mediodía, recuperando parte del terreno perdido en los últimos días. Este selectivo madrileño, que había caído por debajo de los 17.000 puntos, se situaba en los 17.398,7 enteros, comportamiento que denota una respuesta positiva del mercado ante la reciente inestabilidad global. La reciente intervención conjunta de EEUU contra Irán ha generado volatilidad en los mercados internacionales. Sin embargo, al mediodía, la mayoría de los valores del Ibex se encontraban en territorio positivo. Destacan especialmente las subidas de Acciona con un 5,14%, Indra con un 4,98%, IAG con un 4,84% y Amadeus con un 3,68%. A pesar de este panorama optimista, valores como Repsol, Enagás y Rovi registraban caídas del 1,88%, 0,72% y 0,12% respectivamente. Además de la inestabilidad generada, el conflicto está presionando al alza el precio del petróleo, con el barril de Brent repuntando un 1,56% hasta los 82,67 dólares y el West Texas subiendo un 0,95%, alcanzando los 75,27 dólares. Los analistas de Renta 4 mencionan dos aspectos cruciales: la propuesta de EEUU de garantizar la seguridad en el tráfico marítimo del Estrecho de Ormuz y la amenaza del presidente Donald Trump de cortar relaciones comerciales con España, provocada por su negativa a permitir el uso de bases militares españolas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido firmemente la posición de España y ha afirmado no temer represalias por oponerse a la guerra. Por otro lado, se ha observado un repunte en el índice PMI compuesto de la zona euro, alcanzando máximos de tres meses gracias a la fortaleza alemana, mientras que en España esta actividad se ha desacelerado a mínimos de mayo de 2025 debido a la debilidad en el sector servicios y el estancamiento de las manufacturas. Finalmente, en el mercado de deuda, la…
La soberanía digital europea vuelve a situarse en el centro del debate político y tecnológico tras las últimas tensiones internacionales. Lo que durante años se ha considerado simplemente un fenómeno económico (la expansión de grandes empresas tecnológicas estadounidenses) hoy empieza a verse como una cuestión de seguridad estratégica. Europa y España dependen en gran medida de infraestructuras digitales que no controlan, desde servicios en la nube hasta sistemas de inteligencia artificial, lo que plantea dudas sobre la verdadera capacidad del continente para gestionar sus propios datos y su infraestructura digital. Los datos reflejan claramente esta dependencia. Diversos análisis basados en información del Parlamento Europeo estiman que cerca del 70 % del mercado de servicios cloud está gestionado por empresas estadounidenses. Tres compañías concentran buena parte de esa infraestructura. Amazon, a través de AWS; Microsoft con su plataforma Azure; y Google con Google Cloud. Estas empresas proporcionan los servidores, sistemas de almacenamiento y capacidad de computación que utilizan millones de empresas y administraciones públicas europeas. El cloud se ha convertido en el núcleo de la economía digital. En estos sistemas se almacenan datos empresariales, funcionan aplicaciones, se gestionan servicios públicos y operan plataformas digitales de todo tipo. Sin esta infraestructura, gran parte de la actividad digital moderna simplemente no podría funcionar. El problema, según numerosos expertos, es que Europa ha construido su digitalización sobre plataformas que dependen de proveedores externos. Las cifras que manejan analistas del sector tecnológico indican que alrededor del 80 % de la infraestructura IT relevante utilizada en Europa está controlada por compañías norteamericanas. Además, diferentes estudios estiman que hasta el 90 % de los datos europeos pasan por sistemas gestionados por entidades estadounidenses. Esto no significa necesariamente que los datos estén físicamente en Estados Unidos, pero sí que están almacenados o procesados mediante servicios operados por empresas…
El Ibex 35 ha iniciado la sesión de este miércoles con una bajada del 0,62%, lo que ha llevado al selectivo a perder los 17.000 puntos y situarse en 16.945,7 enteros, después de que el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, asegurase este martes que España es un aliado "terrible" y ordenase cortar todo el comercio con el país, tras la negativa del Gobierno a dejar usar a EEUU las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para atacar a Irán. En una nueva jornada marcada por la escalada del conflicto entre EEUU e Israel con Irán y después de que el selectivo madrileño borrara toda la revalorización acumulada en 2026, hoy el Ibex vuelve a comenzar en negativo, en contraste con los valores positivos del resto de Bolsas europeas. En concreto, Francfort cotizaba un 0,6% al alza, París subía un 0,3% y Londres avanzaba un 0,04%. No obstante, en torno a diez minutos después de la apertura del mercado, el Ibex se daba la vuelta y subía un 0,04%, volviendo a recuperar los 17.000 puntos, situándose en 17.061 puntos. En los primeros compases de la jornada, los mayores descensos del Ibex 35 correspondían a Acciona (-5,25%), Acciona Energía (-3,48%) y Grifols (-2,78%), mientras que, por el contrario, entre los avances destacaban IAG (+2%), Amadeus (+1,56%), Repsol (+0,64%), Bankinter (+0,6%) y BBVA (+0,5%). En este escenario, afectado por una nueva oleada de ataques sobre Irán y las dificultades de los buques petroleros y mercantes para atravesar el estrecho de Ormuz, por donde circula en torno a una quinta parte del petróleo y el gas mundial, el precio del barril de Brent --referencia en Europa-- subía un 2,79%, hasta los 83,66 dólares, mientras que el precio del West Texas Intermediate (WTI), de referencia en EEUU, crecía un 2,6%, hasta…
Las acciones de Naturgy han experimentado una marcada caída del 7,4% en la Bolsa tras la finalización de la salida de GIP (BlackRock) de su capital, vendiendo su participación del 11,4% por 2.790,9 millones de euros. Este proceso se concretó a través de una colocación acelerada dirigida por JP Morgan y Goldman Sachs, situando el precio de los títulos de la energética en 24,78 euros, una de las mayores caídas dentro del Ibex-35. De acuerdo con la comunicación enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), GIP se deshizo de 110,75 millones de acciones a un precio de 25,20 euros por título, lo que representa un descuento del 5,8% respecto al precio de cierre del día anterior. Esta operación marca la culminación de la desinversión de GIP en Naturgy. Con la venta de su participación, GIP culmina su salida del accionariado de Naturgy La estructura accionarial de Naturgy queda ahora encabezada por CriteriaCaixa con un 26% del capital, seguido por el fondo australiano IFM (15,2%), CVC (13,8%), Alba Europe (5%) y Sonatrach (4,1%). La firma de inversión, que fue adquirida por BlackRock en 2024, ingresó en el capital de Naturgy en 2016 al adquirir una participación del 20% procedente de Repsol y Criteria por alrededor de 3.802 millones de euros. Esta operación implicó que cada socio redujera su participación en un 10%, con un precio unitario de 19 euros por título. La retirada progresiva de GIP comenzó a mediados de diciembre, cuando vendieron un 7,1% de Naturgy valorado en unos 1.800 millones de euros. Esta serie de desinversiones representan movimientos estratégicos significativos dentro del panorama energético y financiero en España.
En un movimiento estratégico significativo, CriteriaCaixa, el primer accionista de Naturgy, ha incrementado su participación en la empresa energética tras la colocación acelerada de acciones realizada por BlackRock, a través de GIP. Este aumento del 2,5% eleva su participación total al 28,5%. Inversión millonaria y compromiso con Naturgy El holding que gestiona el patrimonio empresarial de la Fundación «la Caixa» anunció la adquisición de este porcentaje adicional por un importe de 611 millones de euros. Esta operación se ha realizado aprovechando la desinversión de GIP (BlackRock), quien ha estado reduciendo su participación en la energética desde diciembre pasado. CriteriaCaixa refuerza su posición en el accionariado de la compañía energética, alcanzando una participación del 28,5%, lo que demuestra su compromiso con el futuro de Naturgy Este compromiso se refleja en sus recientes movimientos estratégicos, destacando la venta por parte de GIP del 11,4% de su participación en Naturgy, culminada este martes, y que marca su retirada definitiva del accionariado de la empresa. GIP inició su proceso de desinversión el pasado mes de diciembre, cuando vendió un 7,1% de Naturgy, transacción valorada en cerca de 1.800 millones de euros. En aquella ocasión, CriteriaCaixa también aprovechó para aumentar su participación, llevándola hasta el 26%. Este aumento reciente reafirma su posición como uno de los actores clave en el panorama energético español.
Las organizaciones empresariales CEOE, Cepyme y ATA han expresado su profunda preocupación ante la posibilidad de que Estados Unidos interrumpa las relaciones comerciales con España. En un comunicado conjunto, destacaron la importancia de mantener una relación fluida con Estados Unidos y señalaron: «Queremos poner en valor que Estados Unidos es un país amigo y un socio fundamental desde el punto de vista económico y político, y confiamos en que finalmente nuestras relaciones comerciales no se vean afectadas de ninguna manera». En el actual contexto de incertidumbre internacional, las tres organizaciones han subrayado que «es más necesario que nunca» actuar en coordinación con la Unión Europea cuando se trata de adoptar decisiones de índole transnacional. «Esperamos que el Gobierno sepa reconducir esta situación», agregaron en su comunicado. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido fuertes declaraciones contra España al calificarse como un aliado «terrible» y anunciar la orden de cortar todo el comercio con el país ibérico. Esta decisión se produce como respuesta a la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a permitir el uso de las bases de Rota y Morón para atacar a Irán. Desde el Despacho Oval, tras reunirse con el canciller alemán Friedrich Merz, Trump enfatizó: "He pedido cortar todos los acuerdos con España" Ante estas amenazas, el Ejecutivo español ha respondido, afirmando que cualquier suspensión del comercio debe respetar a las empresas privadas y los acuerdos con el conjunto de la Unión Europea. Desde Moncloa, se destacó que España dispone de los recursos necesarios para «contener posibles impactos» y para apoyar a los sectores afectados y diversificar las cadenas de suministro.
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha declarado que la guerra en Irán no provocará una crisis en la economía europea, si bien podría tener un impacto negativo en el crecimiento económico. Durante su participación en el evento ‘Foros de Vanguardia’, Gortázar apuntó que, aunque las previsiones esperaban que la economía española creciera un 2,5% en 2026, el conflicto podría reducir este crecimiento al 2% si no se resuelve pronto. Ante la incertidumbre del conflicto, los mercados de renta variable han respondido con temor. Gortázar explicó que la falta de claridad sobre los pasos a seguir ha provocado que la reacción inicial sea vender en los mercados financieros. Sin embargo, destacó que «si la guerra es corta, la recuperación será rápida», especialmente si las infraestructuras petrolíferas y gasísticas no sufren daños importantes. "Si la guerra es corta, la recuperación será rápida" En cuanto a los tipos de interés, se encuentran en el 2% a corto plazo y se aproximan al 3% a medio-largo plazo. Gortázar los describió como «razonablemente favorables» y equilibrados para la economía, permitiendo tanto la concesión como la demanda de crédito. Además, señaló que cualquier aumento del precio de la energía que pueda provocar inflación será observado por el Banco Central Europeo (BCE). Respecto al impacto de la inteligencia artificial (IA), Gortázar descartó que esta pueda reducir el empleo en el corto o medio plazo. Destacó que la IA incrementará la productividad y permitirá una mejor atención a los clientes, lo que podría traducirse en un crecimiento tanto en ingresos como en número de clientes. A largo plazo, aunque algunas empresas prevén un ajuste debido a que las contrataciones no compensarán del todo las jubilaciones, esto se percibe como un fenómeno manejable.
Pedro Duque, el célebre astronauta español y actual presidente de Hispasat, ha resaltado durante el Mobile World Congress (MWC) la importancia crucial de la comunicación satelital en los últimos años. Durante su intervención ante un grupo de ejecutivos del sector, Duque destacó cómo la industria aeroespacial ha impulsado la innovación constante, transformando de esta manera la economía global. Innovación y revolución espacial en el MWC En este MWC 2026, celebrado en Barcelona del 2 al 5 de marzo, el espacio ha tenido un papel protagónico. Con la participación de decenas de empresas y ‘startups’, los satélites se han consolidado como una parte fundamental de la infraestructura de telecomunicaciones actual. Duque mencionó la capacidad de la comunicación satelital no solo para asegurar transmisiones en ubicaciones críticas, sino también para conectar lugares remotos sin las complejidades de infraestructuras terrestres como la fibra óptica. El expresidente de Hispasat subrayó cómo los avances en exploración espacial han derivado en productos y tecnologías fundamentales para nuestra vida diaria. "Gracias a la exploración espacial, hoy contamos con materiales más ligeros, ordenadores más compactos, cámaras digitales más precisas y herramientas como Catia, que han revolucionado la arquitectura en obras como el Guggenheim de Bilbao", explicó. Además, enfatizó que los recientes desarrollos para minimizar la latencia e integrar las transmisiones en el 5G han hecho del satélite una infraestructura clave junto a las redes terrestres. Pedro Duque destacó la influencia de las comunicaciones espaciales en la economía moderna, afirmando que sistemas como Galileo o el GPS son esenciales para el comercio electrónico y la logística actual. Duque también reveló su participación en proyectos como QKD, que busca proteger comunicaciones críticas en la era cuántica, y Moonlight, destinado a llevar internet a la Luna. En un destacado guiño al escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke, Duque afirmó: "La única…
El reciente incremento en el precio del petróleo ha captado la atención mundial. Antes de que abrieran los mercados europeos, el petróleo Brent, referencia en Europa, había subido un 3,2%, alcanzando los 84,04 dólares por barril. Similarmente, el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, registró un incremento del 3% alcanzando los 76,80 dólares por barril. Estos aumentos están relacionados con los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, que han aumentado la tensión en la región. Desde el cierre del Ibex del pasado viernes, el Brent ha registrado un incremento cercano al 16% y el WTI un 15,5%. En este contexto de aprensión económica, las Bolsas europeas se preparan para descensos moderados, a excepción de Madrid y Fráncfort. El Ibex 35 tuvo un impacto notable, cayendo un 4,55% y eliminando 813 puntos, dejándolo en 17.062,4 puntos. Un factor que contribuye a la presión sobre el mercado es el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha manifestado su intención de cortar todo el comercio con España tras su negativa a permitir el uso de las bases de Rota y Morón para las operaciones en Irán. Esta decisión podría impactar significativamente las relaciones comerciales entre ambos países. El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto clave en el comercio global, ya que por él transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Una interrupción prolongada en esta zona podría tener implicaciones serias para la economía global. La importancia estratégica del estrecho está subrayada por el hecho de que en 2024, casi todos los grandes productores de la región, como Arabia Saudí y Qatar, dependen de esta ruta para sus exportaciones de petróleo y gas natural. La repercusión global es innegable, con gran parte del petróleo y gas natural licuado de Ormuz dirigiéndose a mercados asiáticos, principalmente…
El Ibex 35 sufrió una caída drástica del 4,55% este martes, borrando 813 puntos y situándose en 17.062,4 unidades. Este desplome, influenciado por la escalada de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, eliminó por completo la revalorización acumulada en 2026 y lo colocó un 1,42% por debajo del nivel con el que comenzó el año. Este evento se posiciona como uno de los peores días en el parqué español desde 2015, superando caídas registradas durante la pandemia y otras crisis recientes. En contraste con la caída generalizada, Repsol fue la única compañía del Ibex 35 que cerró en verde con un alza del 3,29%, impulsada por el incremento de los precios del crudo. Sin embargo, otras empresas como Acciona y Solaria experimentaron caídas superiores al 10%. Además, firmas como IAG y Sacyr enfrentaron suspensiones temporales en las negociaciones debido a la volatilidad extrema en sus precios. El director de Inversión de Santalucia Asset Management, Agustín Bircher, sugirió «evitar decisiones emocionales» en momentos de turbulencia. Según él, mantener una construcción de cartera preparada para distintos escenarios es la mejor herramienta de protección para enfrentar estas situaciones. Impacto en otros mercados y las materias primas El mercado de materias primas experimentó un incremento notable. El barril de Brent subió un 6,68% alcanzando los 82,90 dólares, mientras que el WTI avanzó un 6,70%, llegando a 76,01 dólares. El alza se debe al cierre del estratégico Estrecho de Ormuz por Irán, una ruta vital para el transporte de crudo y gas. Francisco Quintana, director de Estrategia de Inversión de ING España, anticipa que este bloqueo será temporal dada la superior capacidad militar de Estados Unidos e Israel. A pesar de las fluctuaciones, los activos refugio tradicionales como el oro también fueron afectados, descendiendo casi un 3,5% hasta los 5.115 dólares por onza. Además,…