Agricultores y ganaderos de toda España han decidido volver a tomar las calles desde este lunes hasta el próximo viernes para mostrar su descontento respecto a los recortes propuestos en la futura Política Agrícola Común (PAC) y el acuerdo comercial UE-Mercosur. Estas movilizaciones, a pesar de la reciente paralización del pacto por parte del Parlamento Europeo, reflejan la preocupación del sector por lo que consideran una profundización de la crisis del campo en España.
Las manifestaciones han sido organizadas en unidad de acción por la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). Estas entidades han decidido mantener las protestas incluso después de que el Parlamento Europeo detuviera momentáneamente el acuerdo UE-Mercosur para su revisión en el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea.
La jornada más relevante será este jueves, cuando se espera el mayor número de concentraciones en lo que se ha denominado el ‘súper jueves’. Más de 25 tractoradas y protestas han sido confirmadas en diversas provincias como Valencia, Cádiz, Málaga, Zamora, Valladolid, Bilbao, Vitoria, Logroño, Murcia, Toledo, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria y Mallorca. En Madrid, se planea un denominado ‘cocido reivindicativo’ en la Puerta del Sol.
"Queremos concentrar el mayor número de las movilizaciones el 29 de enero como respuesta a las cuestiones que nos preocupan, como la reducción del presupuesto de la próxima PAC, los acuerdos comerciales con otros países y el exceso de burocracia en el campo", afirmó Cristobal Cano, secretario general de UPA, en una rueda de prensa conjunta con los representantes de Asaja y COAG.
Estos movimientos buscan trasladar a las administraciones la urgencia de escuchar los problemas del sector agrario y adoptar decisiones que garanticen la viabilidad económica y social del mismo. Las organizaciones convocantes subrayan que tales movilizaciones se deben, entre otros factores, a un recorte del 23% del presupuesto en la nueva reforma de la PAC, considerado «inasumible» para muchas explotaciones familiares. Asimismo, hay rechazo a los acuerdos comerciales con terceros países que permiten la entrada de productos sin las mismas exigencias a las que están sujetos los productores europeos.
Además de destacar los puntos anteriores, los manifestantes exigirán el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria, la prohibición de ventas a pérdidas, la publicación de los costos medios de producción, y propuestas como la aprobación de una Ley de Emergencia por daños de fauna salvaje y la adaptación de la Reforma Laboral a las particularidades del sector agrario.
