CaixaBank Research ha revisado al alza su previsión para el crecimiento de la economía española en 2026, estimándolo ahora en un 2,5% frente al 2,1% anterior. Esta corrección responde al reciente dinamismo de los indicadores económicos y a una distinta composición del crecimiento, según el informe mensual publicado por la entidad financiera.
Cambio en los motores del crecimiento económico español
El análisis de CaixaBank Research destaca un «giro» en los motores del crecimiento de la economía española. A diferencia de períodos anteriores, el impulso ya no proviene principalmente de la demanda externa neta y el consumo público, sino del privado; es decir, el consumo de los hogares y la inversión están tomando mayor protagonismo.
El dinamismo de los indicadores recientes y la composición del crecimiento nos obligarán a revisar al alza el escenario macroeconómico
Por otro lado, la escasez de vivienda y el aumento de precios son mencionados como un «freno» a la movilidad geográfica y a la capacidad de consumo e inversión de los hogares.
Sostenibilidad y estabilidad económica
En cuanto a la deuda, se observa que el actual ciclo expansivo no está acompañado por incrementos de desequilibrios macroeconómicos, algo que sí caracterizó otras fases anteriores. CaixaBank Research subraya que la deuda privada ha disminuido de manera continuada en los últimos años, alcanzando niveles históricamente bajos. Asimismo, la posición deudora neta de España frente al exterior se ha reducido notablemente, disminuyendo la vulnerabilidad frente a cambios en el sentimiento de los inversores internacionales.
A pesar de un contexto internacional que no incita al optimismo, la entidad financiera afirma que la economía española tiene un punto de partida favorable. El crecimiento no se apoya en la acumulación de desequilibrios, lo que junto al avance tecnológico, como la inteligencia artificial, puede abrir nuevas oportunidades económicas.
La economía española cerró 2025 con un avance del PIB del 2,8% interanual, el doble que el de la eurozona
En términos intertrimestrales, el crecimiento en el cuarto trimestre de 2025 fue del 0,8%, superando las expectativas iniciales y situando a la economía española en una buena posición de cara al futuro.
