La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) emitió una advertencia el pasado viernes sobre la inflación en España, que cerró febrero con un incremento interanual del 2,3%. La organización señaló que este índice podría aumentar significativamente si persisten las tensiones con Irán y los precios de la energía continuasen al alza. Por otro lado, en un escenario más optimista, la CEOE prevé que, con una rápida resolución del conflicto en Oriente Próximo, la inflación media del año se estabilizaría en torno al 2,6%.
Antonio Garamendi, líder de la CEOE, enfatizó que los primeros repercusiones del conflicto se verían reflejados en el Índice de Precios al Consumo (IPC) del mes de marzo. La entidad también destacó un acercamiento en el diferencial entre el IPC armonizado de la Unión Monetaria, del 1,9%, y el IPC de España, que alcanzó el 2,5% en el mismo periodo.
En todo caso, CEOE considera que será en el IPC de marzo cuando se aprecien los primeros efectos del conflicto con Irán
Por otro lado, los precios de los alimentos sin elaboración mostraron un aumento interanual de cuatro décimas en febrero, situándose en un 6,5%. Este sector se mantiene como el componente más inflacionista de la cesta de la compra española, según la valoración de la patronal.
La patronal subraya que los precios de los alimentos sin elaboración registraron en febrero un repunte en su tasa interanual de cuatro décimas, hasta el 6,5%, lo que les sitúa como el componente más inflacionista de la cesta


