La inversión en el sector de defensa español podría duplicar sus ingresos para 2030, según el estudio «La industria española de Defensa: 10 claves para aprovechar una oportunidad histórica», elaborado por la consultora EY y presentado con la colaboración de Infodefensa. Este informe ofrece una visión detallada del sector, destacando la oportunidad de duplicar su facturación y consolidar un ciclo inversor prolongado.
El informe sistematiza por primera vez el consenso de 31 empresas y expertos del sector, estableciendo recomendaciones clave para enfrentar un entorno geopolítico complejo y repleto de oportunidades. La industria se encuentra en un ciclo inversor sin precedentes que se extenderá entre 2025 y 2035, con dos fechas críticas: 2030 y 2035. Este periodo estará marcado por la reactivación de programas estratégicos y un nuevo impulso inversor en España y Europa.
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, participó en la presentación del informe y subrayó la importancia de una política industrial de defensa definida por una planificación a largo plazo y una colaboración estrecha entre el sector público y privado. Valcarce destacó el papel crucial de las grandes empresas tractoras como Indra y Navantia en liderar grandes programas e integrarse en consorcios internacionales.
El documento también resalta que para aprovechar plenamente esta oportunidad, es vital superar las limitaciones actuales que afectan a la competitividad y la autonomía tecnológica del sector. Existe un consenso claro en la necesidad de mayor integración entre empresas tractoras y pymes para fortalecer el ecosistema. Las pymes, con su agilidad e innovación, requieren apoyo para consolidarse en las cadenas de valor.
El sector identifica el talento como uno de sus principales retos, especialmente ante la escasez de perfiles cualificados
Para abordar este desafío, las empresas recalcan la importancia de incrementar el flujo de profesionales formados en áreas tecnológicas y fortalecer la colaboración con el ámbito educativo. Además, la incorporación de más mujeres y el desarrollo de estrategias de fidelización se presentan como herramientas clave para enfrentarse a la creciente competencia por atraer talento.
Por último, el estudio insiste en la necesidad de consolidar la innovación como pilar estructural del sector; se destaca la urgencia de dotar a la I+D+i de una mayor estabilidad presupuestaria y de integrar a pymes y centros tecnológicos desde las fases iniciales de los programas. Existe una advertencia sobre la incertidumbre financiera y las dificultades que enfrentan las pymes para acceder a los fondos, un aspecto que requiere atención urgente.
