En una nueva iniciativa para reforzar las cadenas de suministro de minerales críticos, Estados Unidos y México han decidido desarrollar políticas comerciales coordinadas. Este esfuerzo surgió como respuesta a la creciente preocupación por el dominio de China en la producción y procesamiento de estos recursos esenciales. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) ha dado detalles sobre este proyecto a través de un comunicado oficial.
El plan, que buscará mitigar las vulnerabilidades actuales, incluye la identificación de minerales críticos específicos en los que ambos países concentran su interés. Además, se contemplará la implementación de precios mínimos ajustados en frontera para las importaciones de estos productos. Dichos precios serán evaluados con miras a formar parte de un acuerdo plurilateral vinculante, lo que reflejaría un nuevo paradigma en el comercio preferencial de minerales críticos.
«Estados Unidos y México pretenden desarrollar un nuevo paradigma para el comercio preferencial de minerales críticos respaldado por premios mínimos y otras medidas», según se detalla en el comunicado conjunto emitido por ambos países. Asimismo, se ha establecido un Plan de Acción que promete obtener resultados concretos a corto plazo y garantizar la resiliencia de la cadena de suministro, respetando las leyes de cada nación y su soberanía.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, ha subrayado que este plan constituye «un paso importante» en el contexto de la cooperación bilateral, especialmente en vísperas de la revisión conjunta del tratado comercial T-MEC que involucra a Estados Unidos, Canadá y México.
En un movimiento paralelo, Estados Unidos busca acuerdos adicionales con la Unión Europea y Japón. La intención es identificar de manera conjunta los minerales críticos y establecer precios mínimos para su importación, consolidando de este modo una estrategia internacional más amplia y coordinada.
