La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ha tomado la medida de revocar los permisos y exenciones otorgados a varias empresas petroleras, incluida la española Repsol, para exportar crudo procedente de Venezuela. Esta información ha sido confirmada por fuentes cercanas al asunto citadas por el diario The Wall Street Journal y la agencia de noticias Bloomberg.
La resolución se extiende a otras compañías como Global Oil Terminals, que es de propiedad del millonario y donante del Partido Republicano Harry Sargeant III, y a la francesa Maurel et Prom. Según las mismas fuentes, estas empresas deberán cesar sus operaciones en Venezuela antes del 27 de mayo.
La medida impuesta por Washington también abarca las licencias otorgadas a empresas de gas venezolano con vínculos comerciales a la estatal PDVSA. Estos permisos, que fueron emitidos por el Departamento del Tesoro estadounidense, permitían a las petroleras operar en Venezuela y exportar crudo de PDVSA sin ser afectadas por las sanciones implementadas por el gobierno estadounidense.
La estadounidense Global Oil Terminals debe interrumpir todas las transacciones con PDVSA antes del 2 de abril
, liquidando cualquier monto pendiente por compras de petróleo para fines de asfaltado. En otro contexto, el diario The Wall Street Journal reveló que esta empresa había recibido una orden de salir de Venezuela, citando una carta del Departamento del Tesoro destinada a la compañía.
Es relevante mencionar que Global Oil Terminals había recibido en mayo una exención de dos años para la compra y transporte de asfalto hacia Estados Unidos y otros países del Caribe. Durante este proceso, Trump ya había establecido un plazo hasta el 27 de mayo para que la petrolera Chevron también terminara sus relaciones con Venezuela, en un esfuerzo significativo por presionar al Gobierno del presidente Nicolás Maduro.