El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha anunciado recientemente que el Gobierno implementará este mes una nueva normativa destinada a limitar los intereses de los créditos al consumo. Esta medida, cuyo objetivo es incrementar la transparencia en las condiciones de financiación y proteger a los consumidores, también establece un plazo mínimo de 24 horas para que los clientes puedan aceptar ofertas de crédito después de recibir toda la información pertinente.
Según lo explicado por Cuerpo, la regulación reforzará la protección de los consumidores en tres áreas clave. La primera de ellas es la transparencia, asegurando que cuando se promocionen productos financieros como créditos rápidos, microcréditos o tarjetas ‘revolving’, la publicidad no destaque únicamente la rapidez en el acceso al dinero. Además, se exigirá un lapso mínimo de 24 horas entre la oferta vinculante y su aceptación, con el fin de evitar decisiones precipitadas sobre productos financieros complejos.
Una de las declaraciones más importantes del ministro fue:
Y luego, otro elemento esencial es, efectivamente, el ser capaces de poner un tope, unos límites a los costes de este tipo de productos
Adicionalmente, Cuerpo adelantó iniciativas para reducir la burocracia empresarial utilizando inteligencia artificial (IA) a partir de 2026. Está en desarrollo un sistema similar a «un ChatGPT para pymes», que podría permitir a las empresas identificar ayudas disponibles y tramitar solicitudes automáticamente, aprovechando datos preexistentes. Sobre este tema, el ministro enfatizó la importancia de una regulación que equilibre la protección del usuario y la innovación tecnológica.
En el ámbito de la vivienda, el ministro subrayó que esta es «claramente el reto de esta legislatura». Actualmente, el Gobierno está actuando sobre múltiples frentes del problema, incluyendo la recomposición del parque de vivienda pública a través de la nueva empresa estatal Casa 47. Esta entidad gestiona activos como los de la Sareb para incrementar la disponibilidad de viviendas asequibles, en particular para el alquiler.
Por último, Cuerpo destacó la necesidad de un esfuerzo inversor conjunto con el sector privado, recordando que tras más de una década, la contribución de la construcción al Producto Interior Bruto (PIB) ha disminuido significativamente.


