El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos concluyó diciembre de 2025 con una tasa interanual del 2,7%, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo. Este dato se mantuvo sin cambios respecto al mes anterior, destacando como la menor marca desde julio.
El índice subyacente, que excluye los alimentos y la energía debido a su gran volatilidad, se mantuvo en un 2,6%, registrando su nivel más bajo desde marzo de 2021. En el desglose de categorías, se observó que durante diciembre los víveres sufrieron un encarecimiento del 3,1%, mientras que los productos energéticos fueron un 2,3% más caros en comparación con el mismo mes del año anterior.
La métrica mensual refleja un incremento del IPC general de un 0,3%, mientras que el subyacente experimentó un aumento del 0,2%. Esta última lectura podría influir en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal (Fed), que enfrenta el desafío de equilibrar el control de la inflación sin perjudicar el mercado laboral.
La Fed se encuentra haciendo equilibrismos entre atajar el problema del enquistamiento de la inflación o la ralentización del mercado laboral
Esta situación genera incertidumbre sobre cuál será el paso siguiente en cuanto a ajustes de tasas de interés o políticas adicionales, en un año donde la economía encara desafíos significativos que pueden afectar tanto a los consumidores como a las empresas.
