El recibo de la luz para usuarios del Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) se ha elevado un 15,5% en 2025. Este incremento ha situado la factura anual en 975,88 euros, según un estudio de Facua-Consumidores en Acción, convirtiéndola en la tercera más alta de la historia, solo precedida por 2021 (1.116,04 euros) y 2022 (1.538,53 euros). La media mensual en 2025 alcanzó los 81,32 euros, con febrero como el mes más caro, llegando a 95,70 euros.
Facua exige cambios en la fijación de tarifas
Facua-Consumidores en Acción insta al Gobierno a emprender medidas regulatorias que reduzcan el margen de beneficio de las grandes eléctricas y propugna «modificaciones de calado en el sistema de fijación de tarifas». La organización critica que las energías más caras continúan influyendo en el aumento de la tarifa semirregulada.
Facua también critica la falta de iniciativas del Ministerio para la Transición Ecológica destinadas a que los usuarios se acojan a los descuentos del bono social. Adicionalmente, pide que se fomente la optimización de la potencia contratada en las viviendas dado que los consumidores pagan un exceso de cerca de 1.000 millones de euros cada año por kilovatios innecesarios.
Desde 2021, Facua reclama sacar la energía nuclear e hidroeléctrica de la subasta marginalista y establecer precios fijos a largo plazo, evitando los beneficios no justificados de estas tecnologías.
En cuanto a la evolución mensual del recibo, diciembre experimentó un incremento del 7,7% alcanzando los 87,00 euros, siendo el tercer mes más caro del año. Este aumento se produce a pesar de que, desde enero de 2025, el coste del kilovatio (kW) de potencia contratada se mantiene en 14,14 euros mensuales.


