El salario mínimo interprofesional (SMI) inicia 2026 con el mismo importe del año anterior, fijado en 1.184 euros al mes por catorce pagas. Esta cantidad permanecerá así hasta que el Ministerio de Trabajo logre un acuerdo con los agentes sociales para un nuevo aumento, el cual, una vez aprobado, se aplicará con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026, tal como se ha realizado en ocasiones previas.
Para determinar el SMI de este año, el Ministerio de Trabajo seguirá las recomendaciones del comité de expertos. Este grupo ha sugerido un incremento del 3,1% si el salario permanece exento de tributación en el IRPF, y del 4,7% si empieza a tributar. Estos porcentajes equivalen a aumentos de 37 y 56 euros mensuales, respectivamente, dependiendo de la incidencia fiscal.
La intención de Trabajo, en línea con lo manifestado por los sindicatos, es aprobar las subidas del SMI y la reforma de las reglas de absorción por separado
La cuestión fiscal continúa siendo un punto de debate. Mientras que el Ministerio de Hacienda está abierto a actualizar la deducción en el IRPF, Trabajo apuesta por mantener el SMI libre de impuestos. Este enfoque contrasta con las demandas sindicales, que abogan por un SMI tributado.
Los sindicatos buscan que el SMI empiece a tributar proponiendo un aumento del 7,5% para alcanzar los 1.273 euros mensuales. En términos netos, esto representaría un incremento del 2,7%, llegando a 1.216 euros al mes. Por otro lado, los empresarios también desean la tributación del SMI, pero solo están dispuestos a aceptar una subida de hasta el 1,5%, fijando el salario en 1.202 euros, condicionándolo a las reglas de absorción del Estatuto de los Trabajadores.
El principal desafío de las negociaciones es la reforma de las reglas de absorción y compensación, una propuesta que Trabajo y sindicatos apoyan, pero que la CEOE rechaza firmemente. Antonio Garamendi, presidente de la patronal, advirtió que acudirían a los tribunales si se imponen límites a la absorción del SMI en los complementos salariales.
A pesar de estas tensiones, el Ministerio de Trabajo espera presentar su propuesta de aumento después de Navidades con el objetivo de alcanzar un acuerdo, mencionó Pepe Álvarez, secretario general de UGT. Aunque las gestiones con los empresarios han sido complicadas en años anteriores, logrando pactar solo con los sindicatos, la intención es avanzar hacia un acuerdo que contemple tanto la subida del SMI como la reforma de las reglas de absorción de manera conjunta.


