La agencia europea de calificación crediticia Ethifinance Ratings ha confirmado la calificación de España en ‘A’, con una perspectiva ‘estable’, según un comunicado de prensa emitido este lunes. Este respaldo es resultado de un entorno macroeconómico favorable, así como de una evaluación positiva del perfil socioeconómico del país y su sector exterior. Además, se destaca la adecuada valoración del pilar ambiental, social y de gobernanza (ESG).
Perspectivas de crecimiento y desafíos en el sector industrial
El informe revela que la economía española ha mantenido niveles de crecimiento robustos, impulsados principalmente por el consumo de los hogares y de la administración pública. Sin embargo, el sector industrial enfrenta varios desafíos, siendo algunos de los principales la alta tasa de desempleo y las dificultades estructurales asociadas al envejecimiento poblacional.
Se prevé que la economía continúe su crecimiento por encima de su tasa potencial, con un aumento estimado del 2,3% en 2025 y del 2,1% en 2026. Además, la implementación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) está llamada a impulsar un crecimiento significativo en la inversión. Se anticipa que la tasa de desempleo disminuya al 10,9% en 2025 y al 10,7% en 2026.
A pesar de las cifras alentadoras, el endeudamiento externo de España continúa siendo motivo de preocupación. La situación de las finanzas públicas es considerada la principal limitación de la calificación crediticia. Aunque los niveles de déficit y deuda pública siguen siendo altos, se prevé una reducción progresiva, alcanzando un 2,9% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2025 y un 2,7% en 2026.
El sector bancario español se presenta robusto, con una sólida capitalización y tasas de morosidad a la baja. No obstante, la política monetaria enfrenta tensiones inflacionarias que podrían limitar el poder adquisitivo. La inflación media se espera que sea de 2,1% en 2025 y 2% en 2026, aunque existen riesgos asociados a incertidumbres geopolíticas.
La evaluación ESG, aunque positiva gracias al sistema de bienestar social, apunta a áreas de mejora como la pobreza y la educación. Además, los riesgos ambientales vinculados a altos niveles de emisiones marcan la pauta, aunque se vislumbra un progreso en los esfuerzos de reducción de emisiones y el aumento del uso de energías renovables.
