El Ministerio de Trabajo ha alcanzado un acuerdo con CCOO y UGT, sin CEOE y Cepyme, para subir el salario mínimo inteprofesional (SMI) un 3,1% en 2026, hasta los 1.221 euros mensuales por catorce pagas, con efectos retroactivos desde el 1 de enero, ha anunciado el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, tras la última reunión de la mesa de diálogo social sobre esta materia.
"No hemos podido incorporar a la patronal, como hubiera sido nuestra voluntad, a este acuerdo de diálogo social. Hemos negociado sin resuello, nos hemos dejado la piel. Hemos buscado propuestas y contrapropuestas para que CEOE y Cepyme pudieran hoy acompañarnos en la presentación de este acuerdo de salario mínimo interprofesional, pero finalmente no ha sido posible", ha subrayado Pérez Rey.
La subida del SMI acordada con CCOO y UGT supone 37 euros más al mes respecto a la cuantía de 2025 (1.184 euros al mes) ó 518 euros más al año, sin tributación en el IRPF. Es el sexto año consecutivo en el que el Gobierno pacta con los sindicatos, y sin las patronales, la subida del SMI. La última vez que CEOE y Cepyme respaldaron el aumento de esta renta mínima fue en 2020, cuando pasó de 900 a 950 euros mensuales.
El 'número dos' de Trabajo ha afirmado además que, en el marco del acuerdo con los sindicatos, el Ministerio ha asumido el compromiso de "llevar adelante" una reforma del decreto de salarios mínimos interprofesionales actual para que los complementos salariales no puedan ser absorbidos por la subida del SMI.
"Por lo tanto, en el acuerdo con las organizaciones sindicales, también y de manera paralela vamos a llevar a cabo una reforma de las reglas de absorción y compensación, para que estos 37 euros vayan directos al bolsillo de las personas trabajadoras y no se queden por el camino, porque no es de recibo que quien trabaja en condiciones de peligrosidad, quien necesita una especial atención, vea cómo esos complementos se absorben y compensan y quedan diluidos por la subida del salario mínimo interprofesional", ha subrayado.
Dicha reforma, ha precisado el secretario de Estado, se llevará a cabo a través del Real Decreto para la transposición de la directiva europea de salarios mínimos, sin necesidad, por tanto, de rango de ley, pues, al contrario de lo que sostiene la patronal, Trabajo tiene "fundamentos jurídicos sólidos" para hacerlo por esta vía y no mediante un anteproyecto de ley.
"Y en ese marco, además de incorporar las reglas de absorción y compensación para los complementos salariales, incorporaremos otros elementos que nos pide Europa, como lo que tiene que ver con el funcionamiento de la Comisión de Expertos del SMI", ha explicado.
No se ha abordado el incentivo fiscal
La mesa de negociación no ha abordado la propuesta del Ministerio de Hacienda de establecer un incentivo fiscal, mediante una reducción en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, dirigida a las empresas para impulsar contrataciones con sueldos superiores al SMI.
Tras reconocer que esta propuesta no era la que quería Trabajo --que aboga por indexar el SMI a los contratos públicos--, Pérez Rey ha explicado que no se ha tratado esta medida en la mesa de esta tarde, pues apenas unas horas después de conocerse y antes de ser formalizada, ha sido tachada de "trilera e intervencionista" por la patronal.
"De manera que el Ministerio de Trabajo ha decidido no someter la propuesta de Hacienda a la mesa de diálogo social por considerar que era una pérdida de tiempo y aquí no estamos para perder el tiempo", ha remarcado.
Para Pérez Rey, lo que demuestra el proceso de negociación que se ha seguido es que desde el Gobierno "no se han escatimado esfuerzos para recuperar el diálogo social" y para establecer un territorio "que fuera más transitable" para un futuro acuerdo entre patronal y sindicatos en materia de negociación colectiva, que Trabajo espera que se produzca.
"Aquí ha habido una voluntad genuina de meter a la patronal en la senda del diálogo social, de los acuerdos, de la mutua comprensión. Hemos hecho todo lo posible por hacerlo y ni aun así ha sido posible. Hemos sido descalificados casi de manera inmediata de trilerismo e intervencionismo. A mí esta situación me apena mucho", ha afirmado el secretario de Estado.
