La economía española sigue mostrando una posición sólida y capacidad de crecimiento, a pesar del aumento de la incertidumbre debido al conflicto en Oriente Medio. Así lo destaca el Informe Mensual de marzo de CaixaBank Research, presentado este miércoles. Este análisis indica que el conflicto podría impactar en el país por el encarecimiento de la energía, posibles alteraciones en los flujos comerciales, endurecimiento de las condiciones financieras internacionales y un posible deterioro en la confianza de consumidores y empresas.
El efecto final del conflicto en la economía española dependerá de su duración, intensidad y alcance geográfico, así como de los posibles daños en infraestructuras energéticas clave. Sin embargo, el informe explica que la exposición directa de España a las importaciones energéticas a través del estrecho de Ormuz es «relativamente reducida», estimada en aproximadamente un 5% para el petróleo y menos del 2% para el gas. Aunque se descartan problemas de suministro, sí se prevé un impacto en la actividad económica.
Un aumento de 10 euros en el precio del petróleo suele restar alrededor de 0,15 puntos porcentuales al crecimiento del PIB
Mientras que un incremento similar en el precio del gas podría reducir el PIB en cerca de 0,10 puntos. El informe también resalta que la industria, debido a su uso intensivo de energía, sería la más afectada, aunque el sector turístico podría mitigar este impacto al reforzar la percepción de España como un destino seguro.
CaixaBank Research alerta que, si las presiones inflacionistas se acentúan, el Banco Central Europeo podría verse forzado a elevar los tipos de interés, lo que endurecería las condiciones financieras globales, especialmente si persisten la incertidumbre y la aversión al riesgo. Sin embargo, se subraya que la posición macrofinanciera de España es «más sólida que en el pasado». La deuda privada ha disminuido en los últimos años y la deuda externa neta se ha reducido de manera sostenida durante más de una década.
