La tasa de inflación interanual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se situó en diciembre en el 3,7%, una décima menos que en noviembre. No obstante, los precios estuvieron casi un 36% por encima de los registrados en el mismo mes de 2019, antes de la pandemia.
La OCDE indicó que el alza en el coste de los alimentos se mantuvo en el 3,9%, mientras que la factura energética se encareció un 1,6%, un punto y siete décimas menos que en el mes previo. Excluyendo el impacto de alimentos y energía, la inflación subyacente retrocedió al 3,8%, también una décima menos.
Entre los países para los que se disponen estadísticas, nueve miembros de este ‘think tank’ de economías avanzadas vieron aumentar su inflación, mientras que en 13 países disminuyó y en 16 se mantuvo estable o casi estable.
En la eurozona, el Índice de Precios al Consumo (IPC) se redujo en diciembre al 1,9%. Por otro lado, la media del G7 se moderó una décima, cerrando en el 2,4%.
Entre las grandes economías del G20 que no son miembros de la OCDE, hubo tendencias dispares. En Brasil, la inflación disminuyó por tercer mes consecutivo. Sin embargo, se observó un aumento en India, Indonesia y Arabia Saudí. En contraste, los precios se mantuvieron mayormente estables en Argentina, China y Sudáfrica.


