En un destacado avance para las arcas públicas, la Seguridad Social de España reportó un saldo positivo de 2.835 millones de euros durante los cinco primeros meses del presente año. Este resultado equivale al 0,2% del PIB y se obtiene tras ingresar 89.141 millones de euros, reflejando un incremento del 10,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior, y con unos gastos de 86.307 millones, que también crecieron un 6,5%.
El contexto actual marca una mejora significativa respecto al déficit de 635 millones de euros reportado en el mismo intervalo de 2024. Según las cifras divulgadas por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, se destaca que el sistema recaudó 72.687 millones de euros por cotizaciones entre enero y mayo, lo cual representa un aumento del 7,1% respecto al año pasado.
Un factor crucial en este desempeño es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), activo desde el 1 de enero de 2023, que ha reportado un incremento interanual del 32,5%, sumando 1.955 millones de euros al Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
La subida de los ingresos por cotizaciones hasta mayo se vio impulsada por la evolución de las cotizaciones de ocupados, que experimentan un incremento interanual del 7,1%
con unas cifras que alcanzan los 68.486 millones de euros. En paralelo, las cotizaciones de desempleados suman 4.201 millones de euros, mostrando un aumento interanual del 6,4%.
Los datos hasta abril, que son los más recientes disponibles, muestran un saldo positivo de 3.222 millones de euros para los fondos vinculados a la Seguridad Social, incluyendo las cifras del Servicio de Empleo Público Español (SEPE) y el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa).
