El reciente acuerdo entre el Consejo y el Parlamento Europeo trae consigo una reforma significativa de los fondos de cohesión para el periodo 2021-2027. Esta reforma permitirá reorientar inversiones hacia áreas clave como la defensa, seguridad, competitividad, descarbonización y vivienda asequible. Además, se pondrá especial énfasis en los retos relacionados con el agua y las regiones fronterizas del este.
Una de las principales características de esta reforma es la flexibilización de las normas para que los fondos comunitarios puedan destinarse a grandes empresas militares. Este cambio busca relajar las reglas sobre la concentración de inversiones en defensa, al mismo tiempo que incrementa los incentivos financieros y las condiciones para la prefinanciación. Asimismo, se facilitarán las transferencias voluntarias a otros fondos europeos destinados a seguridad.
Los Estados miembro y regiones interesados en estas prioridades nuevas verán un beneficio claro en los porcentajes de prefinanciación, que podrán llegar hasta un 20%. Estos porcentajes serán aún más altos para programas que reasignen al menos un 10% de su valor hacia estas áreas prioritarias. Además, los fondos reprogramados gozarán de unos porcentajes de cofinanciación de la UE 10 puntos porcentuales por encima de los actuales, lo que aligera la carga sobre los presupuestos nacionales.
La reforma contempla condiciones especialmente favorables para las regiones de la UE que hacen frontera con Rusia y Bielorrusia. Estas áreas, afectadas negativamente por la guerra de agresión en Ucrania, recibirán apoyo adicional para afrontar los desafíos derivados de la situación geopolítica.
Esta reforma de los fondos de cohesión de Europa subraya el compromiso de la Unión Europea con las regiones afectadas y con las necesidades emergentes de nuestro tiempo
.
