El reciente informe del cuarto trimestre de 2025 de Idealista destaca un panorama preocupante para las familias españolas: el pago del alquiler consume el 38% de los ingresos netos familiares, porcentaje que supera al 28% de la renta que requiere la compra de una vivienda a través de una hipoteca. Este escenario se ve agravado por el hecho de que el nivel de ingresos necesarios para acceder a una vivienda en alquiler supera el umbral del 30% recomendado por los expertos. Según el informe, esta situación se debe principalmente a la «falta de oferta y el consiguiente incremento de los precios».
En términos de esfuerzo, Barcelona lidera como la capital más exigente para los hogares, destinando un 46% de los ingresos al alquiler. Le siguen Palma con un 43%, Málaga con 41%, y Valencia y Madrid con un 40%. Esta tendencia se extiende a otras ciudades, como Segovia y Alicante con un 38%, y otras capitales que permanecen por encima del umbral recomendado incluyen Las Palmas de Gran Canaria (35%), Santa Cruz de Tenerife (34%), Bilbao (33%), y tanto San Sebastián como Sevilla (31%).
A pesar de que el esfuerzo requerido para la compra de vivienda es menor que para el alquiler, sigue superando el umbral recomendado en ciertas capitales. En Palma, alcanza un 46%, seguido de Málaga y San Sebastián con 37%, Madrid con 33% y Barcelona con 30%. Sin embargo, algunas ciudades logran mantenerse por debajo del nivel de recomendación del 30%, como Alicante (28%), Valencia (27%) o Granada (26%). En el extremo opuesto, Jaén, Lleida y Melilla registran la menor tasa de esfuerzo con un 13%.
En Málaga y Baleares, el porcentaje de ingresos familiares destinados al alquiler alcanza un nivel alarmante del 52% y 46% respectivamente
La tendencia general indica que provincias como Málaga, Baleares y Barcelona figuran entre las menos asequibles para la renta, con porcentajes que oscilan entre el 46% y el 52% de los ingresos familiares. Esta situación subraya una problemática significativa en el acceso al mercado de la vivienda, tanto en alquiler como en compra, enfatizando la necesidad de ajustes en políticas que faciliten el acceso a viviendas asequibles para las familias españolas.
