La reciente escalada de precios de los combustibles como consecuencia del conflicto en Irán ha llevado a la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) a solicitar al Gobierno una reducción temporal de impuestos como medida para mitigar el impacto económico. La organización ha remitido cartas a diversos ministerios, entre ellos, el de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Hacienda, y Economía, proponiendo alternativas concretas.
CEEES propone una rebaja del IVA del 21% al 10% para los combustibles de automoción, lo cual representaría un alivio inmediato de 15 céntimos en los surtidores. Alternativamente, sugiere una reducción temporal del 50% en el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) específicamente sobre el gasóleo, que resultaría en una disminución de 22 céntimos por litro. En lo que respecta a la gasolina, la reducción temporal planteada es del 40% del IEH vigente, lo que ocasionaría un descenso similar en el precio.
Es evidente que estos incrementos de precios están teniendo un impacto directo en las economías de empresas y particulares
Este escenario, explica la CEEES, se debe a un notable incremento en las cotizaciones internacionales, que se han elevado un 18,5% para la gasolina y un 47,5% para el gasóleo en la última semana.
El Gobierno está evaluando cómo amortiguar los efectos del conflicto en Oriente Próximo. Mientras, CEEES recuerda las complicaciones asociadas a la bonificación directa de 20 céntimos por litro aplicada en 2022 debido a la guerra de Ucrania, la cual generó elevados costes a las estaciones de servicio. Ante esto, la patronal argumenta que su propuesta de reducción de impuestos es de aplicación directa e inmediata, reduciendo así el alza de los precios y ofreciendo un alivio sin complicaciones añadidas. La comparativa con Portugal, que ha adoptado estrategias similares con la aprobación del Consejo Europeo, resalta la viabilidad de la propuesta en momentos de urgencia excepcional.
